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CATALEPSIA POLÍTICA INTERRUMPIDA

La mano que mece la cuna es la mano que gobierna al mundo.

R. Wallace.

 

¿Qué Minerva te metió a estos trotes?

Dicho decimonónico

 

Llegó la hora de la emancipación femenina. Por fin podrá concretarse la lucha que inició sor Juana Inés de la Cruz, la primera mujer que enfrentó una de las actitudes misóginas más estúpidas de la historia.

Este es, pues, el momento para que las mujeres tomen el papel que el machismo les ha negado. Tienen el apoyo irrestricto de Martha Sahagún de Fox, quien el sábado anterior dijo a las panistas que es necesario consolidar la patria para que esta sea ordenada y generosa. Por ello las invitó a poner todo su empeño e inteligencia con el fin de que en el 2003 Vicente Fox cuente con la mayoría del Congreso de la Unión.

Así, a simple vista, por su filiación y antecedentes, la perorata de la esposa del presidente pareciera ser de uso exclusivo del grupo femenino del Partido Acción Nacional. Sin embargo, es obvio que impacta a todo el sector público nacional, incluido desde luego el que está bajo el mando de perredistas y priistas. La razón: para que la cuña apriete, debe ser del mismo palo. De otra manera, los hombres de la ahora oposición (léase PRI y PRD) dejarían varios de sus escaños federales a las panistas que sin duda recibirán el apoyo moral de la fémina más poderosa de México y, por ende, el respaldo absoluto del blanquiazul.

Digamos que sin querer doña Martha echó a caminar lo que las mujeres del PRI y el PRD estaban esperando. Y que seguramente logrará que los dirigentes de esas asociaciones políticas se curen en salud y cumplan lo que desde hace décadas han venido prometiendo: la representación equitativa de la mujer en los cargos de elección popular. O sea, 50 y 50, mita y mata, “fifi y fifi”.

No hacerlo equivale al suicidio político, ya que sus partidos enfrentarán a la fuerza panista incrementada por el interés y el compromiso de la mujer más poderosa del país. Y aquí se antojan varias preguntas:

¿Cómo reaccionarán aquellos perredistas que le hicieron el fuchi a Susana Wuotto? ¿Cuál será la nueva actitud de los priistas que han menospreciado la inteligencia de Blanca Alcalá Ruiz? ¿Los dirigentes del PRI y del PRD entenderán el mensaje directo que envía a la clase política nacional la esposa del mandamás del gabinetazo? ¿Dominarán sus pasiones antifeministas los machos que gobiernan a la nación? ¿Les llegará el sentido común (el menos común de los sentidos) a los misóginos que solo conciben la igualdad de género cuando los dos sexos, es decir, hombre y mujer, están en posición horizontal?

Es difícil saberlo. Sin embargo, mientras llegan las respuestas especularemos sobre lo que desde el punto de vista político podría pasar en Puebla, para no ir muy lejos.

PAN: como el ejemplo arrastra, tendremos abundancia de candidatas panistas, entre ellas la infalible Ana Teresa Aranda de Orea.

PRD: el desbarajuste fomentado por las ambiciones personales obligará a la inteligencia de este partido (a pesar de lo ocurrido, sigo pensando que la hay) a proponer un movimiento de desagravio hacia las mujeres que en general fueron ofendidas por las actitudes machistas, unas, y otras rayanas en la estupidez. La lógica indica que Susana Wuotto será el principal objetivo. Negarlo equivale a acabar la tumba donde de una vez por todas descanse en paz el perredismo poblano.

PRI: después de muchos años volvería a mirarse a la mujer como un ente político en vez de un objeto sexual. Y serán postuladas aquellas que tengan preparación, trayectoria, representatividad, prestigio, talento político y capacidad de convocatoria.

¿Nombres? Aquí le van cuatro:

La ya multimencionada Blanca Alcalá, exdiputada local, exsecretaria de Finanzas del gobierno estatal y actual dirigente del Instituto Poblano de la Mujer. Rocío García Olmedo, dirigente de las mujeres, exregidora y exdiputada local. Blanca Lilia Ibarra, una de las nuevas alternativas debido a su experiencia en los medios electrónicos, en el área de Comunicación Social de la Presidencia de la República y hoy al frente de la misma dependencia del Congreso local. Y María Luisa Sánchez Pontón, procuradora del Ciudadano y también dirigente de asociaciones profesionales.

Así pues, las mujeres poblanas (ahora ayudadas por la presencia de Martha Sahagún) deben ocupar más y mejores espacios políticos, derecho que se ganaron poco después de la catalepsia que inmovilizara a Carmen Serdán (la creían muerta e incluso la estaban velando cuando movió uno de sus dedos para llamar la atención de Luis Cabrera, entonces su amor platónico), ya que desde esa época, cuando Carmen volvió a la vida y se convirtió en el alma de la Revolución en Puebla, las mujeres no han dejado de participar en la política poblana.

Nota: De las mencionadas, solo Susana Wuotto y María Luisa Sánchez Pontón fueron candidatas.

Nota editorial

Esta columna forma parte del archivo periodístico de Alejandro C. Manjarrez, publicada originalmente en el contexto político de su tiempo. Se reproduce íntegramente como parte de la recopilación de más de cuatro décadas de trabajo periodístico del autor.

Alejandro C. Manjarrez

Revista Réplica

LEALTAD VS CONSPIRACIÓN

Generalmente se dice, y con razón, que el amigo de todos no es amigo de nadie.

Bourdaloue.

 

Tamal que es de manteca, en las hojas se conoce.

Dicho popular.

No cabe duda que puede más la amistad que el chisme. Es una regla política que todos los días constatamos. Pero también es un sentimiento que solo cabe en las personas agradecidas, nobles, inteligentes y sin complejos; es decir, en aquellos cuyo éxito se debe a su capacidad para formar grupos y equipos de trabajo. Déjeme comentarle lo que considero uno de los más esplendentes ejemplos de esa característica.

Heladio Ramírez López llegó a ser gobernador precisamente por su espíritu fraternal. Como si tratara de mostrar sus lealtades, contra viento y marea, pues, se llevó a Oaxaca a varios de sus compañeros de legislatura, entonces víctimas del mal de ojo de Carlos Salinas de Gortari, quien en esa época despachaba (y se despachaba con la cuchara grande) en Los Pinos. Uno de ellos, Alfredo Díaz Camarena, el controvertido regidor del Fideicomiso Bahía Banderas y el desarrollo inmobiliario Nuevo Vallarta: lo nombró asesor. Igual invitó al economista Armando Labra C. Manjarrez, quien, entre sus variados méritos profesionales (nada que ver con el perfil de Díaz Camarena), tiene el de ser el único mexicano que, antes de que ocurriera la debacle, elevó su protesta contra el sistema neoliberal que empezaba a permear las estructuras del gobierno lopezportillista: siendo presidente del Colegio de Economistas. Labra tuvo una disputa nada menos que con Carlitos Salinas, representante personal y oficial del Presidente de la República, en el memorable Congreso Nacional de Guadalajara. Años más tarde, Armando llegó a Oaxaca como coordinador de asesores y representante de Heladio en el Distrito Federal. Y creo que lo hizo a pesar del veto del salinismo.

Viene a cuenta la referencia para resaltar el espíritu solidario y la lealtad de Roberto Madrazo Pintado, hoy presidente del partido político de oposición más organizado y numeroso.

Como Heladio, vemos que Madrazo poco a poco ha ido consolidando su área de compromisos fraternales. Y a partir de esa respuesta ha rescatado a priistas que parecían despedir intensos y desagradables tufos debido a sus inclinaciones políticas y a sus manifestaciones antisalinistas o antilabastidistas o en contra del paderismo que penetró en lo más profundo de las estructuras de diversos gobiernos estatales. Hoy algunos de ellos ya aparecen en el directorio del Comité Ejecutivo Nacional del PRI. Es el caso de Adrián Víctor Hugo Islas Hernández, por enésima ocasión insertado como delegado general, pero ahora en Nayarit, la entidad donde Madrazo estrena su cargo en lo que para él será la primera elección: el PRI disputará al PAN varias diputaciones y presidencias municipales.

Así como Víctor Hugo Islas Hernández, seguramente habrá otros “brothers” del tabasqueño que participarán en el reto que mantiene preocupado y sin dormir al titular del Comité Ejecutivo Nacional del tricolor. Y es obvio que no serán ni los arribistas ni los madracistas coyunturales, sino aquellos que estuvieran con Madrazo antes y después de su derrota en la elección interna que favoreció a Francisco Labastida Ochoa. O sea, los probados en la lealtad y fraternidad que ha caracterizado al tabasqueño desde su paso por la dirigencia nacional juvenil, cargo en el cual conoció a Víctor Hugo, también dirigente de ese sector en el estado de Puebla.

¿Qué otros poblanos podrían estar en el corazón de Madrazo?

Ángel Aceves, porque le echó todos los kilos (y vaya que son muchos). Alberto Amador Leal, porque trabajó para la causa maderista sin caretas ni disfraces. José Luis Carrasco Hernández, porque estuvo cerca de él cuando Roberto fue parte del CEN priista (ambos eran subsecretarios y, como hoy, amigos cercanos de Carlos Jiménez Macías). Y párele de contar. Los demás son flor de un día o, como diría un floricultor con sello del Revolucionario, botoncitos sin abrir.

No obstante las lealtades y fraternidades que, intuyo, encabezan las listas que Madrazo lleva consigo, habrá otros que representarán lo que en política se conoce como tiempos de sumar. Y aquí es donde aparecerán los priistas de chile, de dulce y de manteca que también son leales y están comprometidos, pero con grupos distintos al de Madrazo. Empero, no hay que olvidar —como dice Mario Vargas Llosa—, la política está hecha casi exclusivamente de maniobras, intrigas, conspiraciones, pactos, paranoias, traiciones y todo tipo de malabarismos.

Nota editorial

Esta columna forma parte del archivo periodístico de Alejandro C. Manjarrez, publicada originalmente en el contexto político de su tiempo. Se reproduce íntegramente como parte de la recopilación de más de cuatro décadas de trabajo periodístico del autor.

Alejandro C. Manjarrez

Revista Réplica

LA REBELIÓN DE UN PUEBLO INERME

Cuba se estremece en un impulso vigoroso por sacudir la zafia dictadura de Gerardo Machado. Es la insurrección general de un pueblo inerme en contra de la más inmoral y más despiadada dictadura que se sufre en estos momentos en nuestro continente. Sólo Machado es capaz de haber establecido un paralelo con Juan Vicente Gómez. Y Uriburu se antoja un gobernante libérrimo cuando se le compara con el dictador antillano.

No es posible, a la hora en que se alza el espíritu público de Cuba, y cuando caen, como han caído, los jefes de la revolución armada, que permanezcamos quietos y mudos quienes recibimos de aquella colectividad hermana, hidalga y generosa hospitalidad. Necesitamos erguirnos también y clamar con vehemencia en contra de Machado, como un acto de solidaridad con ese pequeño gran pueblo arrojado bárbaramente por una tiranía sin frenos morales.

Las responsabilidades de Machado son tanto mayores cuanto que Cuba, con anterioridad a su exaltación al poder, había logrado encauzar sus destinos dentro de las normas inherentes al ejercicio de la democracia. No era la de Cuba una democracia impecable, porque, acaso, en ninguna latitud del planeta se ha establecido un régimen que corresponda a la idealidad teórica de la democracia, pero, dentro de las posibilidades de Hispanoamérica, era Cuba uno de los países más francamente adentrados en los cauces propios de la ciudadanía política.

Al amparo de una sabia ley electoral, se había hecho posible el libre juego de los partidos políticos, sin que jamás el partido mayoritario suprimiera a las minorías. La alternabilidad en el poder de los partidos políticos se iba ajustando a un ritmo cívico. Los dos grandes partidos tradicionales —el Liberal y el Conservador— encontraban un equilibrio de fuerza en el pequeño Partido Popular, que se colocaba en el centro actuando como regulador, de la misma manera que maniobra en Inglaterra el partido de Lloyd George entre laboristas y conservadores.

La misma elección de Machado, en 1925, fue una expresión clara del alto grado de civilidad que había alcanzado la democracia cubana. El Partido Liberal, vencido en 1916 por las armas del gobierno conservador de Mario G. Menocal, en el campo de batalla de Caicaje, al cabo de ocho años de lucha tesonera reasumía las responsabilidades del poder como resultado de la función comicial que elevó a Machado a la presidencia de la República en sustitución del doctor Alfredo Zayas.

La revancha del Partido Liberal no aparecía como nuncio de guerra sino como una espléndida oportunidad de emulaciones generosas en el gobierno: Machado, personalidad modesta, figura secundaria dentro de los rangos del partido triunfante, había sido escogido como un elemento de transacción llamado a eliminar las asperezas y los antagonismos que quedaban como sedimento de las viejas luchas entre los caudillos liberales y conservadores. La exaltación de Machado al poder, en consecuencia, fue saludada por un aplauso general, revelador de las esperanzas que se fincaban en la gestión del organismo político de más honda raigambre popular que hasta entonces había existido en el país.

Pero Machado, que había sido sencillo, modesto y demócrata como ciudadano y como candidato, al llegar al poder, súbitamente, sin la menor solución de continuidad, se convirtió en un hombre duro y cruel y dio la impresión, desde el primer momento, de ser un gobernante que sólo se confiaba en la autoridad que da el empleo de la fuerza armada y en el apoyo del capitalismo extranjero.

Machado hizo caso omiso, desde entonces, de la opinión nacional. Su hegemonía política la hizo radicar en una reforma a la ley electoral por medio de la cual no volvieron a renovarse los partidos políticos. El soborno de los líderes, en estas condiciones hizo posible la estratificación de los organismos políticos, que no representaron ya jamás un consenso de opinión. En el orden administrativo, Machado quiso distinguirse por la ejecución de un programa de obras públicas que no correspondía ni a las posibilidades económicas del país, ni menos aún a sus necesidades. Un Capitolio con costo aproximado de dieciséis millones de dólares, construido para residencia oficial del Parlamento, es muestra del rastacuerismo de un régimen de manirrotos. ¡Como si la fastuosidad desproporcionada de un palacio fuera a dar respetabilidad a un poder, como el Legislativo de Cuba, envejecido por el déspota! En el orden económico, Machado propició gustoso y sumiso la transmisión de las industrias y de la tierra cubana a los capitalistas norteamericanos. Y en lo político, la gestión de Machado se distingue por haber dado fin a las libertades ciudadanas de Cuba, al convertir en farsas grotescas las funciones comiciales, y al modificar la Constitución ilegalmente a fin de perpetuarse en la presidencia, ampliando por decreto el periodo de las funciones correspondientes a cargos que implican mandatos populares como son las de senadores y representantes (diputados).

Pero lo más grave consiste en que Machado restituyó su poder a la violencia en las formas más repulsivas: el garrote vil fue restablecido como medio infamante para la ejecución de criminales; la ley fuga fue instituida; y los enemigos políticos fueron eliminados como fieras de presa en cacerías que se llevaban a cabo en la misma ciudad de La Habana, sin respeto, siquiera, para los veteranos de la guerra de Independencia. Para nombres, allí están los de Armando André y Bartolomé Massó.

Cuando se contemplaba el panorama sombrío creado por la tiranía machadista, parecía como si la colectividad cubana hubiera perdido aquellas virtudes de valor y de entereza que dieron fama a la generación de los Maceo, de los Agramonte, de los Gómez.

Pronto, sin embargo, surgieron como representativos de la generación actual los estudiantes universitarios, que fueron los primeros en enfrentarse con el dictador. Luego fueron los veteranos y patriotas, seguidamente los intelectuales, y finalmente la oposición se hizo general, hasta hacer salir a las mujeres de sus hogares para reclamar la caída del usurpador.

La Revolución Cubana que ha estallado en estos últimos días es uno de aquellos acontecimientos que ponen a prueba los valores morales humanos. Frente a la desesperación de un pueblo se encuentra la fuerza pública puesta al servicio de una tiranía sin escrúpulos. Machado ahogará en sangre la rebeldía actual, merced al estado inerme del pueblo, y gracias también al apoyo que le brinda el capitalismo nórdico, del que es obediente servidor; pero ya nunca más podrá decirse que el pueblo cubano se resignó a sufrirlo sin protesta.

Por lo demás, que se entienda que el apoyo que del extranjero se imparta a Machado, representa una complicidad criminal.

El Nacional, 16 de agosto de 1931.

Froylán C Manjarrez

Revista Réplica

LA "MUÑECA" VESTIDA DE AZUL

Lo más sorprendente del pasado, si se repitiera, sería comprobar que nada es igual a como nos lo cuentan.

León Dandú

 

Cuiden a sus gallinas que mi gallo anda suelto.

Dicho popular.

 

Por alguna razón todavía sin determinar según los científicos, el graznido de los patos (cuac–cuac) es el único sonido de la naturaleza que no produce eco. Y aunque no son aves migratorias ni plumíferos acuáticos, los diputados federales parecieran empeñados en emular ánade. Esto porque sus pedimentos, propuestas, promesas, exigencias, reproches, iniciativas personales y quejas tampoco tienen eco.

Estamos de acuerdo en que el ánade sigue un patrón de conducta y usa su instinto para emigrar lanzando al aire sus graznidos que, tal vez, sirven para que la parvada no se disgregue. Sin embargo, es difícil explicar la causa del recurrente fracaso de nuestros conscriptos de la patria.

Esa falta de eco a sus peticiones (que no graznidos, aclaro), comúnmente hechas a destiempo, me recuerdan al grito aquel de ¡aguas!, costumbre que en la Colonia servía para alentar al transeúnte que estaba en el trayecto del contenido de las bacinicas, depósito que era lanzado desde los balcones de las viejas casonas. Los sordos, los distraídos y los lentos resultaban las víctimas de la desagradable y apestosa sorpresa, destino que hoy pende sobre los legisladores del PRI, recipiendiarios, por cierto, de las agresiones verbales de la sociedad.

¿Por qué los diputados federales poblanos no fueron capaces de lograr la ampliación presupuestal que requiere La Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP)?

Intuyo que por haber trabajado el asunto a destiempo, es decir, después de que la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) peleó y se llevó la mayor rebanada del pastel presupuestal gracias precisamente a las gestiones que realizó y a su ubicación en el ámbito universitario de México. Recordemos que hay en el país 64 universidades públicas, de las cuales 34 son autónomas. Y que su fuerza cuantitativa se ubica en la zona metropolitana del Distrito Federal. Estamos pues, ante un centralismo que obliga a las universidades de provincia a trabajar bajo un proyecto preventivo, de gestión y publicitario. Y aquí vuelvo al ejemplo del pato:

Según los publicistas del mundo, cuando la gallina pone un huevo lo cacarea, acción que no acostumbra el pato hembra. ¿Y entonces

—nos preguntamos— quién come huevos de pato?

Nadie.

Ha trascendido que la BUAP (su rector) está preparando un proyecto publicitario que le permitirá sensibilizar a la población radicada en el centro neurálgico de México (DF), donde —como el lector sabe— se toman las decisiones que afectan (para bien o para mal) al gremio universitario. Con ello, los académicos poblanos intentan seducir a las autoridades federales (tener eco, como lo hizo la UNAM), demostrándoles que nuestra alma mater cuenta con una extraordinaria planta de investigadores y con varios proyectos científicos y culturales que podrían servir como detonadores del desarrollo nacional. Así, el mensaje que probablemente dirija a las autoridades de la Federación (secretarios y presidente), dirá que la BUAP ha dejado de ser Enrique Doger Guerrero para convertirse en una institución formada por personal académico, técnico y científico de alta y reconocida calificación curricular y una bien comprobada productividad (incluido su rector, desde luego). Según mis informes, también existe la intención de publicar que el nuevo impulso de la universidad poblana es producto de un largo proceso que la condujo a la excelencia académica. Y de paso resaltar que el punto de partida fue el diagnóstico elaborado por el equipo de Philippe Cooms. Valla, hasta se habla de elaborar y difundir un “quién es quién” en la Universidad pública poblana.

Con estas acciones es obvio que la BUAP busca crearse una identidad universitaria que trascienda e impacte a los altos círculos del poder en México, principalmente. De alguna manera competir con aquellas instituciones que se mueven entre la Super clase nacional, así como dialogar en el “idioma” de los “baby boomers” mexicanos que disfrutan del poder de decisión, la influencia, el derecho de picaporte y la complicidad que existe entre los cofrades de esa súper clase nacional que desde hace un año despide destellos balquiazules.

Se trata pues, de conquistar a una muñeca vestida de azul, con sus zapatitos blancos y vestido de tul. La intención es brincar la tablita con la que se tropezaron los diputados federales, todos ellos miembros del Honorable Congreso de la Unión.

Nota editorial

Esta columna forma parte del archivo periodístico de Alejandro C. Manjarrez, publicada originalmente en el contexto político de su tiempo. Se reproduce íntegramente como parte de la recopilación de más de cuatro décadas de trabajo periodístico del autor.

Alejandro C. Manjarrez

Revista Réplica

EL PROBLEMA AGRARIO Y EL FLORECIMIENTO DE UNA CIVILIZACIÓN AMERICANA

Entre las múltiples manifestaciones de simpatía de que ha sido objeto la nación mexicana con motivo de la celebración del CXX aniversario de la proclamación de su independencia, queremos comentar, por trascendente, la declaración que hizo la Conferencia Panamericana de Agricultura reunida actualmente en Washington, por conducto de su presidente el señor A. F. Woods, que trasmite el cable al tenor siguiente:

“…es en extremo grato esta oportunidad de expresar en nombre de la conferencia, profunda admiración por lo que México ha logrado realizar en 120 años de vida independiente. Entre las numerosas razones por las cuales México es digno de respeto ante el mundo, ninguna merece mayor atención para esta conferencia que la labor que México ha llevado a cabo encaminada a restablecer a los nativos en la posesión de las tierras que por tradición les pertenecen, a fin de que nuevamente pueda florecer una magnífica civilización americana, cuya base de inspiración se encuentra en los siglos ya lejanos en que sobresalió como una de las más elevadas.

La declaración que antecede —la cual tomamos de uno de los órganos periodísticos capitalinos de innegable filiación conservadora, como es El Universal—, ofrece dos sugerencias de tal modo importantes, que es preciso llevarlas a la conciencia pública: la primera es, no sólo la aprobación que la política agraria de México recibe en el consenso internacional americano, sino, lo que es más, el elogio franco, explícito, entusiasta, que tributa la institución panamericana a la vasta obra de reivindicación social plasmada por el régimen revolucionario de México, en su aspecto más hondo y trascendental: la reforma agraria; y en segundo término señalaremos cómo la política renovadora de México se proyecta en el momento histórico actual como un ejemplo para el resto de la América, que atraviesa en la hora presente por un estado de convulsiones semejantes a las ya sufridas por nuestro país, convulsiones que, sin género de duda, entrañan un malestar social que habrá de obligar a la mayoría de los países de nuestro continente a enfocar la solución de sus problemas internos con vista a la restauración del patrimonio de cada nación a los nativos, que son los poseedores tradicionales de la tierra, “a fin de que —como dice el señor Woods— nuevamente pueda florecer una magnífica civilización americana”.

No es la Unión Panamericana un organismo que se haya caracterizado jamás por la adopción de una política de orientaciones radicales o de reformas audaces. Es, al contrario, por su propia índole, una institución que recoge y que trata de conservar las manifestaciones vitales de la política de cada país americano, para vincularlas y producir así normas comunes a la vida internacional del continente. Y la Unión Panamericana, por lo demás —con la única excepción, acaso, de la Sociedad de Naciones—, es el organismo internacional de mayor arraigo y autoridad que existe en el mundo.

No parten, pues, los elogios que ha merecido México por su obra de renovación social, de un sector más o menos considerable de opinión —pero siempre partidista—, sino de un organismo interestatal cuya ponderación está fuera de duda, lo cual acrecienta el valor de las expresiones que inspiran nuestro comentario.

Esta forma de contemplar nuestro más hondo problema social, como es el agrario, contrasta notoriamente con el criterio egoísta y de baja estatura intelectual de nuestras minorías conservadoras —diríamos mejor, ultramontanas— que no han podido abrir su espíritu para observar la noble trascendencia de nuestras reformas agrarias.

Se antoja como si estadistas que se colocan en un plano superior, en que la serenidad permite una más clara y más profunda y más justa observación de nuestros problemas, vinieran como vienen, a responder a las imprecaciones ayunas de generosidad y amplitud de tema a las llamadas asociaciones de comerciantes y productores de México. Mientras estas claman en contra de la aplicación de las leyes agrarias, considerándolas como desquiciadoras del orden social y determinantes de nuestra anemia económica, la Unión Panamericana hace patente el respeto y la profunda admiración —textual— que le merece la obra que México ha realizado en sus 120 años de vida independiente, particularmente en lo que ve a la gestión que ha restablecido a los nativos en la posesión de las tierras que por tradición les pertenecen. Mientras nuestras minorías reactoras denuncian la gestión agrarista del régimen revolucionario como contraria a los intereses vitales de la nación, suponiendo que esta labor va en mengua de la capacidad productora y, por ende, del progreso de nuestro país, la Conferencia Panamericana de Agricultura, en donde se hallan representados, a no dudarlo, hombres de los más capacitados que hay en nuestro continente para juzgar del porvenir agrícola de América, declara que la gestión de México en la materia, es la que encamina a un nuevo florecimiento de una magnífica civilización americana.

Si las argumentaciones de los hombres de la revolución en defensa de las leyes y de los procedimientos implantados por el régimen para afianzar el patrimonio nacional entregando la principal fuente de producción a la mayoría de la colectividad, no se escuchan; y si esas minorías reactoras, que no oyen más que lo que suponen que es la opinión de los inversionistas de fuera, se desentienden de las razones en que se sustenta el derecho superior de la colectividad, que sean estas declaraciones —que por venir de fuera quizás sean las únicas capaces de trasponer la sordera y el egoísmo de nuestras clases conservadoras—, las que les hagan convenir en que lejos de ser demagógica y trastornadora la obra de la revolución, se exhibe como la base de sustentación de una magnífica civilización americana.

La otra sugerencia que ofrecen las declaraciones del presidente de la Conferencia Panamericana de Agricultura, decíamos arriba, es la de que la política renovadora de México se proyecta en el momento histórico actual como un ejemplo para el resto de la América hispánica.

Si los Estados Unidos del Norte no han podido sustraerse a la crisis económica mundial —crisis que envuelve al régimen de propiedad y de producción agrícola de nuestros vecinos del Septentrión—, este problema es más vivo y más acentuado en la América española, donde subsisten las mismas condiciones que en México prevalecían antes de que sobreviniera el fenómeno revolucionario.

Este estado de cosas es tan patente, que Keyserling, en una de sus últimas conferencias, ha hecho resaltar la circunstancia ideológica particular de los pueblos iberoamericanos, que consiste en la vinculación existente entre el hombre y la tierra; es decir, en la significación mística que adquiere para el agricultor de estos países de origen latino el trabajo y la fecundación de la tierra.

Es indudable que los fenómenos sociales y políticos que ocurren en los países iberoamericanos se reflejan y se emulan de unas a otras latitudes. El movimiento de independencia de las colonias norteamericanas no tuvo una repercusión inmediata en el resto de la América. Hubieron de pasar 34 años de la declaración de la independencia norteamericana para que incubara en el alma de los pueblos de la América española el afán por su autonomía. En cambio, el acontecimiento de la independencia de las naciones hispanoamericanas se produce con extraordinaria simultaneidad, porque cuaja sincrónicamente en la mente de las colectividades que pueblan nuestras latitudes y en las que habitan las dilatadas llanuras argentinas y las escarpadas cordilleras de los Andes, el ansia de su emancipación política. Así también, en nuestra época, el impulso de renovación social —consecuencia de las miserias que afligen a las grandes colectividades sometidas, tanto durante la dominación española como bajo el imperio de las burguesías criollas, a un sistema de explotación feudal—, surge con una simultaneidad que sólo precedió la revolución de nuestro país.

Quien contemple los movimientos ocurridos en apenas con intervalos de semanas o de días en Bolivia, en Perú y en la Argentina, no debe detenerse simplemente a considerar la forma exterior, transitoria, que exhiben los golpes de fuerza de los grupos militares, sino el fenómeno que oculta un hondo malestar social de las colectividades de esos países. La Argentina, como el Perú y como Bolivia, se encuentran en el periodo crítico del cuartelazo, que ya nosotros hemos padecido; pero ellos como antes nosotros, habrán de confrontar los problemas que emergen del anhelo de las clases proletarias por establecer una más justa o menos inhumana distribución de la riqueza, y sobre todo, por la posesión de su fuente esencial, que constituye la tierra.

Así pues, sin que sea un vano alarde, puede afirmarse que la Revolución de México, ha dado el ejemplo en la era que vivimos, de derrumbar el sistema de explotación que caracteriza a la economía hispanoamericana como una economía de tipo feudal, para estructurar un orden social que, como lo proclama el presidente de la Conferencia Panamericana de Agricultura, ha de servir de fundamento para que nuevamente pueda florecer una magnífica civilización americana.

El Nacional, 18 de septiembre de 1930.

Froylán C Manjarrez

Revista Réplica

POLÍTICA REJUVENECIDA

Más mueven los ejemplos que las palabras.

Séneca.

La única enfermedad que se quita con los años es la juventud.

Sabiduría popular.

 

Los dislates gubernamentales y el cáncer de la corrupción son parte de las consecuencias que se manifiestan cuando los que administran los recursos de la sociedad carecen de preparación. Según el politólogo Rodrigo Borja (Enciclopedia de la Política), el fenómeno se presenta en las entidades donde los más honestos deciden fugarse del escenario de la política porque suponen que se trata de una actividad de aventureros y por ello se alejan dejando sus lugares a los menos capaces. Sobran los ejemplos.

Como el lector seguramente sabe, por su teoría realista y pragmática (La separación de la moral de los individuos y la del Estado), Maquiavelo es considerado el primer científico en materia política. Sin embargo, a Thomas Hobbes le debemos que la política haya adquirido el rango de ciencia y que los enciclopedistas franceses y otros pensadores la convirtieran en una ciencia, de ahí que —vuelvo a citar a Rodrigo Borja— la política debe ser el arte de lo posible, pero también el arte de hacer posible lo deseable.

Tenemos, pues, que durante cinco siglos se han venido acumulando las referencias y las experiencias sobre la praxis política. Abundan estudios, tratados, ensayos e incluso enciclopedias que muestran la ruta del éxito a quienes quieren hacer política sirviendo al pueblo. Y existen muchos ejemplos donde fluye el acervo de la humanidad, no como una manifestación erudita, sino como el “leimotiv” de su actividad pública.

Ayer escuchamos un discurso con un alto contenido político y una extraordinaria carga de lealtad al gobernante. Su autor, Rafael Moreno Valle Rosas, sintetizó en dos cuartillas lo que podríamos llamar la forma de pensar de la nueva generación interesada en observar el ejemplo de los políticos cuya vocación social es el eje de su experiencia. Transcribo algunas líneas: “… en la política es fundamental la experiencia. No hay estudios en el extranjero que valgan si uno no ha salido al campo y se ha empolvado los zapatos.

Así lo entendemos y por ello reconocemos a aquellos de quienes hemos aprendido este oficio de servidor público. A nuestros maestros en la vida. A los experimentados …

Sabemos que la política es escuchar, es conjugar experiencia con innovación. Es acercarte a la gente, comprenderla y apoyarla. Sabemos que hacer política es servir y no solo administrar….”

Respetado lector, gracias a la actividad periodística he tenido oportunidad de escuchar a muchos funcionarios empeñados en ponderar las capacidades de su jefe, el gobernador.

La miel predominó en varios de los discursos, al grado de hacerlos empalagosos. Así, la ausencia de conceptos me provocó lo que se llama pena ajena. Y fui testigo de cómo el exceso de alabanzas enrojecía a su destinatario, es decir, a quien en esos momentos fungía como gobernador.

Ocurrió en varios regímenes, desde Alfredo Toxqui hasta Manuel Bartlett. Un caso curioso para ilustrar lo dicho:

Cuando las legislaciones en el Colegio de Economistas correspondían al gobernador en turno, uno de los ungidos tuvo a bien abusar en sus expresiones de agradecimiento al “Padrino”. Y no contento con ello se atrevió a pedir al Coro Normalista de Puebla que interpretara una especie de Mitin (como los que se le antojaban a Sor Juana para exaltar las figuras del Virrey y su esposa), mismo que parecería compuesto “ex profeso” para la ocasión. El rostro de Alfredo Toxqui, el caballero cuya modestia contrasta con su capacidad y talento político, dejó ver mucha pena y algo de compasión. Y aquel funcionario no tuvo de otra más que cambiar de actividad.

Según este columnista, en las entrelíneas del discurso del secretario de Finanzas y Desarrollo Social se pueden percibir los siguientes mensajes:

Que en esta época, en Puebla, la improvisación es una forma de corrupción. Y que en su ámbito generacional existe la convicción de no fugarse del escenario de la política, aunque los menos capaces protesten, critiquen y promuevan insidias. Al parecer, el empeño de Moreno Valle es continuar por la ruta que se trazó siguiendo las huellas de su paradigma, o sea, el gobernador Melquiades Morales Flores que, dicho sea de paso, ayer hizo un reconocimiento a la capacidad y lealtad de este funcionario y su equipo de colaboradores.

Veremos si en este caso la política se transforma en el arte de lo posible y en el arte de hacer posible lo deseable.

Nota editorial

Esta columna forma parte del archivo periodístico de Alejandro C. Manjarrez, publicada originalmente en el contexto político de su tiempo. Se reproduce íntegramente como parte de la recopilación de más de cuatro décadas de trabajo periodístico del autor.

Alejandro C. Manjarrez

Revista Réplica

CATALEPSIA POLÍTICA INTERRUMPIDA

La mano que mece la cuna es la mano que gobierna al mundo.

R. Wallace.

 

¿Qué Minerva te metió a estos trotes?

Dicho decimonónico

 

Llegó la hora de la emancipación femenina. Por fin podrá concretarse la lucha que inició sor Juana Inés de la Cruz, la primera mujer que enfrentó una de las actitudes misóginas más estúpidas de la historia.

Este es, pues, el momento para que las mujeres tomen el papel que el machismo les ha negado. Tienen el apoyo irrestricto de Martha Sahagún de Fox, quien el sábado anterior dijo a las panistas que es necesario consolidar la patria para que esta sea ordenada y generosa. Por ello las invitó a poner todo su empeño e inteligencia con el fin de que en el 2003 Vicente Fox cuente con la mayoría del Congreso de la Unión.

Así, a simple vista, por su filiación y antecedentes, la perorata de la esposa del presidente pareciera ser de uso exclusivo del grupo femenino del Partido Acción Nacional. Sin embargo, es obvio que impacta a todo el sector público nacional, incluido desde luego el que está bajo el mando de perredistas y priistas. La razón: para que la cuña apriete, debe ser del mismo palo. De otra manera, los hombres de la ahora oposición (léase PRI y PRD) dejarían varios de sus escaños federales a las panistas que sin duda recibirán el apoyo moral de la fémina más poderosa de México y, por ende, el respaldo absoluto del blanquiazul.

Digamos que sin querer doña Martha echó a caminar lo que las mujeres del PRI y el PRD estaban esperando. Y que seguramente logrará que los dirigentes de esas asociaciones políticas se curen en salud y cumplan lo que desde hace décadas han venido prometiendo: la representación equitativa de la mujer en los cargos de elección popular. O sea, 50 y 50, mita y mata, “fifi y fifi”.

No hacerlo equivale al suicidio político, ya que sus partidos enfrentarán a la fuerza panista incrementada por el interés y el compromiso de la mujer más poderosa del país. Y aquí se antojan varias preguntas:

¿Cómo reaccionarán aquellos perredistas que le hicieron el fuchi a Susana Wuotto? ¿Cuál será la nueva actitud de los priistas que han menospreciado la inteligencia de Blanca Alcalá Ruiz? ¿Los dirigentes del PRI y del PRD entenderán el mensaje directo que envía a la clase política nacional la esposa del mandamás del gabinetazo? ¿Dominarán sus pasiones antifeministas los machos que gobiernan a la nación? ¿Les llegará el sentido común (el menos común de los sentidos) a los misóginos que solo conciben la igualdad de género cuando los dos sexos, es decir, hombre y mujer, están en posición horizontal?

Es difícil saberlo. Sin embargo, mientras llegan las respuestas especularemos sobre lo que desde el punto de vista político podría pasar en Puebla, para no ir muy lejos.

PAN: como el ejemplo arrastra, tendremos abundancia de candidatas panistas, entre ellas la infalible Ana Teresa Aranda de Orea.

PRD: el desbarajuste fomentado por las ambiciones personales obligará a la inteligencia de este partido (a pesar de lo ocurrido, sigo pensando que la hay) a proponer un movimiento de desagravio hacia las mujeres que en general fueron ofendidas por las actitudes machistas, unas, y otras rayanas en la estupidez. La lógica indica que Susana Wuotto será el principal objetivo. Negarlo equivale a acabar la tumba donde de una vez por todas descanse en paz el perredismo poblano.

PRI: después de muchos años volvería a mirarse a la mujer como un ente político en vez de un objeto sexual. Y serán postuladas aquellas que tengan preparación, trayectoria, representatividad, prestigio, talento político y capacidad de convocatoria.

¿Nombres? Aquí le van cuatro:

La ya multimencionada Blanca Alcalá, exdiputada local, exsecretaria de Finanzas del gobierno estatal y actual dirigente del Instituto Poblano de la Mujer. Rocío García Olmedo, dirigente de las mujeres, exregidora y exdiputada local. Blanca Lilia Ibarra, una de las nuevas alternativas debido a su experiencia en los medios electrónicos, en el área de Comunicación Social de la Presidencia de la República y hoy al frente de la misma dependencia del Congreso local. Y María Luisa Sánchez Pontón, procuradora del Ciudadano y también dirigente de asociaciones profesionales.

Así pues, las mujeres poblanas (ahora ayudadas por la presencia de Martha Sahagún) deben ocupar más y mejores espacios políticos, derecho que se ganaron poco después de la catalepsia que inmovilizara a Carmen Serdán (la creían muerta e incluso la estaban velando cuando movió uno de sus dedos para llamar la atención de Luis Cabrera, entonces su amor platónico), ya que desde esa época, cuando Carmen volvió a la vida y se convirtió en el alma de la Revolución en Puebla, las mujeres no han dejado de participar en la política poblana.

Nota: De las mencionadas, solo Susana Wuotto y María Luisa Sánchez Pontón fueron candidatas.

Nota editorial

Esta columna forma parte del archivo periodístico de Alejandro C. Manjarrez, publicada originalmente en el contexto político de su tiempo. Se reproduce íntegramente como parte de la recopilación de más de cuatro décadas de trabajo periodístico del autor.

Alejandro C. Manjarrez

Revista Réplica

LEALTAD VS CONSPIRACIÓN

Generalmente se dice, y con razón, que el amigo de todos no es amigo de nadie.

Bourdaloue.

 

Tamal que es de manteca, en las hojas se conoce.

Dicho popular.

No cabe duda que puede más la amistad que el chisme. Es una regla política que todos los días constatamos. Pero también es un sentimiento que solo cabe en las personas agradecidas, nobles, inteligentes y sin complejos; es decir, en aquellos cuyo éxito se debe a su capacidad para formar grupos y equipos de trabajo. Déjeme comentarle lo que considero uno de los más esplendentes ejemplos de esa característica.

Heladio Ramírez López llegó a ser gobernador precisamente por su espíritu fraternal. Como si tratara de mostrar sus lealtades, contra viento y marea, pues, se llevó a Oaxaca a varios de sus compañeros de legislatura, entonces víctimas del mal de ojo de Carlos Salinas de Gortari, quien en esa época despachaba (y se despachaba con la cuchara grande) en Los Pinos. Uno de ellos, Alfredo Díaz Camarena, el controvertido regidor del Fideicomiso Bahía Banderas y el desarrollo inmobiliario Nuevo Vallarta: lo nombró asesor. Igual invitó al economista Armando Labra C. Manjarrez, quien, entre sus variados méritos profesionales (nada que ver con el perfil de Díaz Camarena), tiene el de ser el único mexicano que, antes de que ocurriera la debacle, elevó su protesta contra el sistema neoliberal que empezaba a permear las estructuras del gobierno lopezportillista: siendo presidente del Colegio de Economistas. Labra tuvo una disputa nada menos que con Carlitos Salinas, representante personal y oficial del Presidente de la República, en el memorable Congreso Nacional de Guadalajara. Años más tarde, Armando llegó a Oaxaca como coordinador de asesores y representante de Heladio en el Distrito Federal. Y creo que lo hizo a pesar del veto del salinismo.

Viene a cuenta la referencia para resaltar el espíritu solidario y la lealtad de Roberto Madrazo Pintado, hoy presidente del partido político de oposición más organizado y numeroso.

Como Heladio, vemos que Madrazo poco a poco ha ido consolidando su área de compromisos fraternales. Y a partir de esa respuesta ha rescatado a priistas que parecían despedir intensos y desagradables tufos debido a sus inclinaciones políticas y a sus manifestaciones antisalinistas o antilabastidistas o en contra del paderismo que penetró en lo más profundo de las estructuras de diversos gobiernos estatales. Hoy algunos de ellos ya aparecen en el directorio del Comité Ejecutivo Nacional del PRI. Es el caso de Adrián Víctor Hugo Islas Hernández, por enésima ocasión insertado como delegado general, pero ahora en Nayarit, la entidad donde Madrazo estrena su cargo en lo que para él será la primera elección: el PRI disputará al PAN varias diputaciones y presidencias municipales.

Así como Víctor Hugo Islas Hernández, seguramente habrá otros “brothers” del tabasqueño que participarán en el reto que mantiene preocupado y sin dormir al titular del Comité Ejecutivo Nacional del tricolor. Y es obvio que no serán ni los arribistas ni los madracistas coyunturales, sino aquellos que estuvieran con Madrazo antes y después de su derrota en la elección interna que favoreció a Francisco Labastida Ochoa. O sea, los probados en la lealtad y fraternidad que ha caracterizado al tabasqueño desde su paso por la dirigencia nacional juvenil, cargo en el cual conoció a Víctor Hugo, también dirigente de ese sector en el estado de Puebla.

¿Qué otros poblanos podrían estar en el corazón de Madrazo?

Ángel Aceves, porque le echó todos los kilos (y vaya que son muchos). Alberto Amador Leal, porque trabajó para la causa maderista sin caretas ni disfraces. José Luis Carrasco Hernández, porque estuvo cerca de él cuando Roberto fue parte del CEN priista (ambos eran subsecretarios y, como hoy, amigos cercanos de Carlos Jiménez Macías). Y párele de contar. Los demás son flor de un día o, como diría un floricultor con sello del Revolucionario, botoncitos sin abrir.

No obstante las lealtades y fraternidades que, intuyo, encabezan las listas que Madrazo lleva consigo, habrá otros que representarán lo que en política se conoce como tiempos de sumar. Y aquí es donde aparecerán los priistas de chile, de dulce y de manteca que también son leales y están comprometidos, pero con grupos distintos al de Madrazo. Empero, no hay que olvidar —como dice Mario Vargas Llosa—, la política está hecha casi exclusivamente de maniobras, intrigas, conspiraciones, pactos, paranoias, traiciones y todo tipo de malabarismos.

Nota editorial

Esta columna forma parte del archivo periodístico de Alejandro C. Manjarrez, publicada originalmente en el contexto político de su tiempo. Se reproduce íntegramente como parte de la recopilación de más de cuatro décadas de trabajo periodístico del autor.

Alejandro C. Manjarrez

Revista Réplica

LA REBELIÓN DE UN PUEBLO INERME

Cuba se estremece en un impulso vigoroso por sacudir la zafia dictadura de Gerardo Machado. Es la insurrección general de un pueblo inerme en contra de la más inmoral y más despiadada dictadura que se sufre en estos momentos en nuestro continente. Sólo Machado es capaz de haber establecido un paralelo con Juan Vicente Gómez. Y Uriburu se antoja un gobernante libérrimo cuando se le compara con el dictador antillano.

No es posible, a la hora en que se alza el espíritu público de Cuba, y cuando caen, como han caído, los jefes de la revolución armada, que permanezcamos quietos y mudos quienes recibimos de aquella colectividad hermana, hidalga y generosa hospitalidad. Necesitamos erguirnos también y clamar con vehemencia en contra de Machado, como un acto de solidaridad con ese pequeño gran pueblo arrojado bárbaramente por una tiranía sin frenos morales.

Las responsabilidades de Machado son tanto mayores cuanto que Cuba, con anterioridad a su exaltación al poder, había logrado encauzar sus destinos dentro de las normas inherentes al ejercicio de la democracia. No era la de Cuba una democracia impecable, porque, acaso, en ninguna latitud del planeta se ha establecido un régimen que corresponda a la idealidad teórica de la democracia, pero, dentro de las posibilidades de Hispanoamérica, era Cuba uno de los países más francamente adentrados en los cauces propios de la ciudadanía política.

Al amparo de una sabia ley electoral, se había hecho posible el libre juego de los partidos políticos, sin que jamás el partido mayoritario suprimiera a las minorías. La alternabilidad en el poder de los partidos políticos se iba ajustando a un ritmo cívico. Los dos grandes partidos tradicionales —el Liberal y el Conservador— encontraban un equilibrio de fuerza en el pequeño Partido Popular, que se colocaba en el centro actuando como regulador, de la misma manera que maniobra en Inglaterra el partido de Lloyd George entre laboristas y conservadores.

La misma elección de Machado, en 1925, fue una expresión clara del alto grado de civilidad que había alcanzado la democracia cubana. El Partido Liberal, vencido en 1916 por las armas del gobierno conservador de Mario G. Menocal, en el campo de batalla de Caicaje, al cabo de ocho años de lucha tesonera reasumía las responsabilidades del poder como resultado de la función comicial que elevó a Machado a la presidencia de la República en sustitución del doctor Alfredo Zayas.

La revancha del Partido Liberal no aparecía como nuncio de guerra sino como una espléndida oportunidad de emulaciones generosas en el gobierno: Machado, personalidad modesta, figura secundaria dentro de los rangos del partido triunfante, había sido escogido como un elemento de transacción llamado a eliminar las asperezas y los antagonismos que quedaban como sedimento de las viejas luchas entre los caudillos liberales y conservadores. La exaltación de Machado al poder, en consecuencia, fue saludada por un aplauso general, revelador de las esperanzas que se fincaban en la gestión del organismo político de más honda raigambre popular que hasta entonces había existido en el país.

Pero Machado, que había sido sencillo, modesto y demócrata como ciudadano y como candidato, al llegar al poder, súbitamente, sin la menor solución de continuidad, se convirtió en un hombre duro y cruel y dio la impresión, desde el primer momento, de ser un gobernante que sólo se confiaba en la autoridad que da el empleo de la fuerza armada y en el apoyo del capitalismo extranjero.

Machado hizo caso omiso, desde entonces, de la opinión nacional. Su hegemonía política la hizo radicar en una reforma a la ley electoral por medio de la cual no volvieron a renovarse los partidos políticos. El soborno de los líderes, en estas condiciones hizo posible la estratificación de los organismos políticos, que no representaron ya jamás un consenso de opinión. En el orden administrativo, Machado quiso distinguirse por la ejecución de un programa de obras públicas que no correspondía ni a las posibilidades económicas del país, ni menos aún a sus necesidades. Un Capitolio con costo aproximado de dieciséis millones de dólares, construido para residencia oficial del Parlamento, es muestra del rastacuerismo de un régimen de manirrotos. ¡Como si la fastuosidad desproporcionada de un palacio fuera a dar respetabilidad a un poder, como el Legislativo de Cuba, envejecido por el déspota! En el orden económico, Machado propició gustoso y sumiso la transmisión de las industrias y de la tierra cubana a los capitalistas norteamericanos. Y en lo político, la gestión de Machado se distingue por haber dado fin a las libertades ciudadanas de Cuba, al convertir en farsas grotescas las funciones comiciales, y al modificar la Constitución ilegalmente a fin de perpetuarse en la presidencia, ampliando por decreto el periodo de las funciones correspondientes a cargos que implican mandatos populares como son las de senadores y representantes (diputados).

Pero lo más grave consiste en que Machado restituyó su poder a la violencia en las formas más repulsivas: el garrote vil fue restablecido como medio infamante para la ejecución de criminales; la ley fuga fue instituida; y los enemigos políticos fueron eliminados como fieras de presa en cacerías que se llevaban a cabo en la misma ciudad de La Habana, sin respeto, siquiera, para los veteranos de la guerra de Independencia. Para nombres, allí están los de Armando André y Bartolomé Massó.

Cuando se contemplaba el panorama sombrío creado por la tiranía machadista, parecía como si la colectividad cubana hubiera perdido aquellas virtudes de valor y de entereza que dieron fama a la generación de los Maceo, de los Agramonte, de los Gómez.

Pronto, sin embargo, surgieron como representativos de la generación actual los estudiantes universitarios, que fueron los primeros en enfrentarse con el dictador. Luego fueron los veteranos y patriotas, seguidamente los intelectuales, y finalmente la oposición se hizo general, hasta hacer salir a las mujeres de sus hogares para reclamar la caída del usurpador.

La Revolución Cubana que ha estallado en estos últimos días es uno de aquellos acontecimientos que ponen a prueba los valores morales humanos. Frente a la desesperación de un pueblo se encuentra la fuerza pública puesta al servicio de una tiranía sin escrúpulos. Machado ahogará en sangre la rebeldía actual, merced al estado inerme del pueblo, y gracias también al apoyo que le brinda el capitalismo nórdico, del que es obediente servidor; pero ya nunca más podrá decirse que el pueblo cubano se resignó a sufrirlo sin protesta.

Por lo demás, que se entienda que el apoyo que del extranjero se imparta a Machado, representa una complicidad criminal.

El Nacional, 16 de agosto de 1931.

Froylán C Manjarrez

Revista Réplica

LA "MUÑECA" VESTIDA DE AZUL

Lo más sorprendente del pasado, si se repitiera, sería comprobar que nada es igual a como nos lo cuentan.

León Dandú

 

Cuiden a sus gallinas que mi gallo anda suelto.

Dicho popular.

 

Por alguna razón todavía sin determinar según los científicos, el graznido de los patos (cuac–cuac) es el único sonido de la naturaleza que no produce eco. Y aunque no son aves migratorias ni plumíferos acuáticos, los diputados federales parecieran empeñados en emular ánade. Esto porque sus pedimentos, propuestas, promesas, exigencias, reproches, iniciativas personales y quejas tampoco tienen eco.

Estamos de acuerdo en que el ánade sigue un patrón de conducta y usa su instinto para emigrar lanzando al aire sus graznidos que, tal vez, sirven para que la parvada no se disgregue. Sin embargo, es difícil explicar la causa del recurrente fracaso de nuestros conscriptos de la patria.

Esa falta de eco a sus peticiones (que no graznidos, aclaro), comúnmente hechas a destiempo, me recuerdan al grito aquel de ¡aguas!, costumbre que en la Colonia servía para alentar al transeúnte que estaba en el trayecto del contenido de las bacinicas, depósito que era lanzado desde los balcones de las viejas casonas. Los sordos, los distraídos y los lentos resultaban las víctimas de la desagradable y apestosa sorpresa, destino que hoy pende sobre los legisladores del PRI, recipiendiarios, por cierto, de las agresiones verbales de la sociedad.

¿Por qué los diputados federales poblanos no fueron capaces de lograr la ampliación presupuestal que requiere La Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP)?

Intuyo que por haber trabajado el asunto a destiempo, es decir, después de que la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) peleó y se llevó la mayor rebanada del pastel presupuestal gracias precisamente a las gestiones que realizó y a su ubicación en el ámbito universitario de México. Recordemos que hay en el país 64 universidades públicas, de las cuales 34 son autónomas. Y que su fuerza cuantitativa se ubica en la zona metropolitana del Distrito Federal. Estamos pues, ante un centralismo que obliga a las universidades de provincia a trabajar bajo un proyecto preventivo, de gestión y publicitario. Y aquí vuelvo al ejemplo del pato:

Según los publicistas del mundo, cuando la gallina pone un huevo lo cacarea, acción que no acostumbra el pato hembra. ¿Y entonces

—nos preguntamos— quién come huevos de pato?

Nadie.

Ha trascendido que la BUAP (su rector) está preparando un proyecto publicitario que le permitirá sensibilizar a la población radicada en el centro neurálgico de México (DF), donde —como el lector sabe— se toman las decisiones que afectan (para bien o para mal) al gremio universitario. Con ello, los académicos poblanos intentan seducir a las autoridades federales (tener eco, como lo hizo la UNAM), demostrándoles que nuestra alma mater cuenta con una extraordinaria planta de investigadores y con varios proyectos científicos y culturales que podrían servir como detonadores del desarrollo nacional. Así, el mensaje que probablemente dirija a las autoridades de la Federación (secretarios y presidente), dirá que la BUAP ha dejado de ser Enrique Doger Guerrero para convertirse en una institución formada por personal académico, técnico y científico de alta y reconocida calificación curricular y una bien comprobada productividad (incluido su rector, desde luego). Según mis informes, también existe la intención de publicar que el nuevo impulso de la universidad poblana es producto de un largo proceso que la condujo a la excelencia académica. Y de paso resaltar que el punto de partida fue el diagnóstico elaborado por el equipo de Philippe Cooms. Valla, hasta se habla de elaborar y difundir un “quién es quién” en la Universidad pública poblana.

Con estas acciones es obvio que la BUAP busca crearse una identidad universitaria que trascienda e impacte a los altos círculos del poder en México, principalmente. De alguna manera competir con aquellas instituciones que se mueven entre la Super clase nacional, así como dialogar en el “idioma” de los “baby boomers” mexicanos que disfrutan del poder de decisión, la influencia, el derecho de picaporte y la complicidad que existe entre los cofrades de esa súper clase nacional que desde hace un año despide destellos balquiazules.

Se trata pues, de conquistar a una muñeca vestida de azul, con sus zapatitos blancos y vestido de tul. La intención es brincar la tablita con la que se tropezaron los diputados federales, todos ellos miembros del Honorable Congreso de la Unión.

Nota editorial

Esta columna forma parte del archivo periodístico de Alejandro C. Manjarrez, publicada originalmente en el contexto político de su tiempo. Se reproduce íntegramente como parte de la recopilación de más de cuatro décadas de trabajo periodístico del autor.

Alejandro C. Manjarrez

Revista Réplica

EL PROBLEMA AGRARIO Y EL FLORECIMIENTO DE UNA CIVILIZACIÓN AMERICANA

Entre las múltiples manifestaciones de simpatía de que ha sido objeto la nación mexicana con motivo de la celebración del CXX aniversario de la proclamación de su independencia, queremos comentar, por trascendente, la declaración que hizo la Conferencia Panamericana de Agricultura reunida actualmente en Washington, por conducto de su presidente el señor A. F. Woods, que trasmite el cable al tenor siguiente:

“…es en extremo grato esta oportunidad de expresar en nombre de la conferencia, profunda admiración por lo que México ha logrado realizar en 120 años de vida independiente. Entre las numerosas razones por las cuales México es digno de respeto ante el mundo, ninguna merece mayor atención para esta conferencia que la labor que México ha llevado a cabo encaminada a restablecer a los nativos en la posesión de las tierras que por tradición les pertenecen, a fin de que nuevamente pueda florecer una magnífica civilización americana, cuya base de inspiración se encuentra en los siglos ya lejanos en que sobresalió como una de las más elevadas.

La declaración que antecede —la cual tomamos de uno de los órganos periodísticos capitalinos de innegable filiación conservadora, como es El Universal—, ofrece dos sugerencias de tal modo importantes, que es preciso llevarlas a la conciencia pública: la primera es, no sólo la aprobación que la política agraria de México recibe en el consenso internacional americano, sino, lo que es más, el elogio franco, explícito, entusiasta, que tributa la institución panamericana a la vasta obra de reivindicación social plasmada por el régimen revolucionario de México, en su aspecto más hondo y trascendental: la reforma agraria; y en segundo término señalaremos cómo la política renovadora de México se proyecta en el momento histórico actual como un ejemplo para el resto de la América, que atraviesa en la hora presente por un estado de convulsiones semejantes a las ya sufridas por nuestro país, convulsiones que, sin género de duda, entrañan un malestar social que habrá de obligar a la mayoría de los países de nuestro continente a enfocar la solución de sus problemas internos con vista a la restauración del patrimonio de cada nación a los nativos, que son los poseedores tradicionales de la tierra, “a fin de que —como dice el señor Woods— nuevamente pueda florecer una magnífica civilización americana”.

No es la Unión Panamericana un organismo que se haya caracterizado jamás por la adopción de una política de orientaciones radicales o de reformas audaces. Es, al contrario, por su propia índole, una institución que recoge y que trata de conservar las manifestaciones vitales de la política de cada país americano, para vincularlas y producir así normas comunes a la vida internacional del continente. Y la Unión Panamericana, por lo demás —con la única excepción, acaso, de la Sociedad de Naciones—, es el organismo internacional de mayor arraigo y autoridad que existe en el mundo.

No parten, pues, los elogios que ha merecido México por su obra de renovación social, de un sector más o menos considerable de opinión —pero siempre partidista—, sino de un organismo interestatal cuya ponderación está fuera de duda, lo cual acrecienta el valor de las expresiones que inspiran nuestro comentario.

Esta forma de contemplar nuestro más hondo problema social, como es el agrario, contrasta notoriamente con el criterio egoísta y de baja estatura intelectual de nuestras minorías conservadoras —diríamos mejor, ultramontanas— que no han podido abrir su espíritu para observar la noble trascendencia de nuestras reformas agrarias.

Se antoja como si estadistas que se colocan en un plano superior, en que la serenidad permite una más clara y más profunda y más justa observación de nuestros problemas, vinieran como vienen, a responder a las imprecaciones ayunas de generosidad y amplitud de tema a las llamadas asociaciones de comerciantes y productores de México. Mientras estas claman en contra de la aplicación de las leyes agrarias, considerándolas como desquiciadoras del orden social y determinantes de nuestra anemia económica, la Unión Panamericana hace patente el respeto y la profunda admiración —textual— que le merece la obra que México ha realizado en sus 120 años de vida independiente, particularmente en lo que ve a la gestión que ha restablecido a los nativos en la posesión de las tierras que por tradición les pertenecen. Mientras nuestras minorías reactoras denuncian la gestión agrarista del régimen revolucionario como contraria a los intereses vitales de la nación, suponiendo que esta labor va en mengua de la capacidad productora y, por ende, del progreso de nuestro país, la Conferencia Panamericana de Agricultura, en donde se hallan representados, a no dudarlo, hombres de los más capacitados que hay en nuestro continente para juzgar del porvenir agrícola de América, declara que la gestión de México en la materia, es la que encamina a un nuevo florecimiento de una magnífica civilización americana.

Si las argumentaciones de los hombres de la revolución en defensa de las leyes y de los procedimientos implantados por el régimen para afianzar el patrimonio nacional entregando la principal fuente de producción a la mayoría de la colectividad, no se escuchan; y si esas minorías reactoras, que no oyen más que lo que suponen que es la opinión de los inversionistas de fuera, se desentienden de las razones en que se sustenta el derecho superior de la colectividad, que sean estas declaraciones —que por venir de fuera quizás sean las únicas capaces de trasponer la sordera y el egoísmo de nuestras clases conservadoras—, las que les hagan convenir en que lejos de ser demagógica y trastornadora la obra de la revolución, se exhibe como la base de sustentación de una magnífica civilización americana.

La otra sugerencia que ofrecen las declaraciones del presidente de la Conferencia Panamericana de Agricultura, decíamos arriba, es la de que la política renovadora de México se proyecta en el momento histórico actual como un ejemplo para el resto de la América hispánica.

Si los Estados Unidos del Norte no han podido sustraerse a la crisis económica mundial —crisis que envuelve al régimen de propiedad y de producción agrícola de nuestros vecinos del Septentrión—, este problema es más vivo y más acentuado en la América española, donde subsisten las mismas condiciones que en México prevalecían antes de que sobreviniera el fenómeno revolucionario.

Este estado de cosas es tan patente, que Keyserling, en una de sus últimas conferencias, ha hecho resaltar la circunstancia ideológica particular de los pueblos iberoamericanos, que consiste en la vinculación existente entre el hombre y la tierra; es decir, en la significación mística que adquiere para el agricultor de estos países de origen latino el trabajo y la fecundación de la tierra.

Es indudable que los fenómenos sociales y políticos que ocurren en los países iberoamericanos se reflejan y se emulan de unas a otras latitudes. El movimiento de independencia de las colonias norteamericanas no tuvo una repercusión inmediata en el resto de la América. Hubieron de pasar 34 años de la declaración de la independencia norteamericana para que incubara en el alma de los pueblos de la América española el afán por su autonomía. En cambio, el acontecimiento de la independencia de las naciones hispanoamericanas se produce con extraordinaria simultaneidad, porque cuaja sincrónicamente en la mente de las colectividades que pueblan nuestras latitudes y en las que habitan las dilatadas llanuras argentinas y las escarpadas cordilleras de los Andes, el ansia de su emancipación política. Así también, en nuestra época, el impulso de renovación social —consecuencia de las miserias que afligen a las grandes colectividades sometidas, tanto durante la dominación española como bajo el imperio de las burguesías criollas, a un sistema de explotación feudal—, surge con una simultaneidad que sólo precedió la revolución de nuestro país.

Quien contemple los movimientos ocurridos en apenas con intervalos de semanas o de días en Bolivia, en Perú y en la Argentina, no debe detenerse simplemente a considerar la forma exterior, transitoria, que exhiben los golpes de fuerza de los grupos militares, sino el fenómeno que oculta un hondo malestar social de las colectividades de esos países. La Argentina, como el Perú y como Bolivia, se encuentran en el periodo crítico del cuartelazo, que ya nosotros hemos padecido; pero ellos como antes nosotros, habrán de confrontar los problemas que emergen del anhelo de las clases proletarias por establecer una más justa o menos inhumana distribución de la riqueza, y sobre todo, por la posesión de su fuente esencial, que constituye la tierra.

Así pues, sin que sea un vano alarde, puede afirmarse que la Revolución de México, ha dado el ejemplo en la era que vivimos, de derrumbar el sistema de explotación que caracteriza a la economía hispanoamericana como una economía de tipo feudal, para estructurar un orden social que, como lo proclama el presidente de la Conferencia Panamericana de Agricultura, ha de servir de fundamento para que nuevamente pueda florecer una magnífica civilización americana.

El Nacional, 18 de septiembre de 1930.

Froylán C Manjarrez

Revista Réplica

POLÍTICA REJUVENECIDA

Más mueven los ejemplos que las palabras.

Séneca.

La única enfermedad que se quita con los años es la juventud.

Sabiduría popular.

 

Los dislates gubernamentales y el cáncer de la corrupción son parte de las consecuencias que se manifiestan cuando los que administran los recursos de la sociedad carecen de preparación. Según el politólogo Rodrigo Borja (Enciclopedia de la Política), el fenómeno se presenta en las entidades donde los más honestos deciden fugarse del escenario de la política porque suponen que se trata de una actividad de aventureros y por ello se alejan dejando sus lugares a los menos capaces. Sobran los ejemplos.

Como el lector seguramente sabe, por su teoría realista y pragmática (La separación de la moral de los individuos y la del Estado), Maquiavelo es considerado el primer científico en materia política. Sin embargo, a Thomas Hobbes le debemos que la política haya adquirido el rango de ciencia y que los enciclopedistas franceses y otros pensadores la convirtieran en una ciencia, de ahí que —vuelvo a citar a Rodrigo Borja— la política debe ser el arte de lo posible, pero también el arte de hacer posible lo deseable.

Tenemos, pues, que durante cinco siglos se han venido acumulando las referencias y las experiencias sobre la praxis política. Abundan estudios, tratados, ensayos e incluso enciclopedias que muestran la ruta del éxito a quienes quieren hacer política sirviendo al pueblo. Y existen muchos ejemplos donde fluye el acervo de la humanidad, no como una manifestación erudita, sino como el “leimotiv” de su actividad pública.

Ayer escuchamos un discurso con un alto contenido político y una extraordinaria carga de lealtad al gobernante. Su autor, Rafael Moreno Valle Rosas, sintetizó en dos cuartillas lo que podríamos llamar la forma de pensar de la nueva generación interesada en observar el ejemplo de los políticos cuya vocación social es el eje de su experiencia. Transcribo algunas líneas: “… en la política es fundamental la experiencia. No hay estudios en el extranjero que valgan si uno no ha salido al campo y se ha empolvado los zapatos.

Así lo entendemos y por ello reconocemos a aquellos de quienes hemos aprendido este oficio de servidor público. A nuestros maestros en la vida. A los experimentados …

Sabemos que la política es escuchar, es conjugar experiencia con innovación. Es acercarte a la gente, comprenderla y apoyarla. Sabemos que hacer política es servir y no solo administrar….”

Respetado lector, gracias a la actividad periodística he tenido oportunidad de escuchar a muchos funcionarios empeñados en ponderar las capacidades de su jefe, el gobernador.

La miel predominó en varios de los discursos, al grado de hacerlos empalagosos. Así, la ausencia de conceptos me provocó lo que se llama pena ajena. Y fui testigo de cómo el exceso de alabanzas enrojecía a su destinatario, es decir, a quien en esos momentos fungía como gobernador.

Ocurrió en varios regímenes, desde Alfredo Toxqui hasta Manuel Bartlett. Un caso curioso para ilustrar lo dicho:

Cuando las legislaciones en el Colegio de Economistas correspondían al gobernador en turno, uno de los ungidos tuvo a bien abusar en sus expresiones de agradecimiento al “Padrino”. Y no contento con ello se atrevió a pedir al Coro Normalista de Puebla que interpretara una especie de Mitin (como los que se le antojaban a Sor Juana para exaltar las figuras del Virrey y su esposa), mismo que parecería compuesto “ex profeso” para la ocasión. El rostro de Alfredo Toxqui, el caballero cuya modestia contrasta con su capacidad y talento político, dejó ver mucha pena y algo de compasión. Y aquel funcionario no tuvo de otra más que cambiar de actividad.

Según este columnista, en las entrelíneas del discurso del secretario de Finanzas y Desarrollo Social se pueden percibir los siguientes mensajes:

Que en esta época, en Puebla, la improvisación es una forma de corrupción. Y que en su ámbito generacional existe la convicción de no fugarse del escenario de la política, aunque los menos capaces protesten, critiquen y promuevan insidias. Al parecer, el empeño de Moreno Valle es continuar por la ruta que se trazó siguiendo las huellas de su paradigma, o sea, el gobernador Melquiades Morales Flores que, dicho sea de paso, ayer hizo un reconocimiento a la capacidad y lealtad de este funcionario y su equipo de colaboradores.

Veremos si en este caso la política se transforma en el arte de lo posible y en el arte de hacer posible lo deseable.

Nota editorial

Esta columna forma parte del archivo periodístico de Alejandro C. Manjarrez, publicada originalmente en el contexto político de su tiempo. Se reproduce íntegramente como parte de la recopilación de más de cuatro décadas de trabajo periodístico del autor.

Alejandro C. Manjarrez

Revista Réplica

El diputado

Resumen de noticias septiembre 2026

Además de las consignas expresadas durante las protestas —las cuales omito por respeto—, valdría la pena que el rector hiciera un ejercicio de introspección para evaluar qué aspectos de su gestión deben cambiar...

Después de las 10

Te presentamos un resumen de las noticias más importantes de la semana

Noticias de la semana

Del 28 al 4 de octubre

 

Gabriela “La Bonita” Sánchez deja la Secretaría de Deporte y Juventud de Puebla

Gabriela Sánchez Saavedra, conocida como “La Bonita”, anunció el 29 de septiembre su salida de la Secretaría de Deporte y Juventud del Gobierno de Puebla, encabezado por Alejandro Armenta Mier. La boxeadora explicó que tomó la decisión para concentrarse en nuevos proyectos y en su preparación deportiva, pues tiene programada una pelea contra Mariana “La Barbie” Juárez el 5 de diciembre. El gobierno estatal informó que próximamente se dará a conocer quién quedará como encargado de despacho.

La salida de Sánchez ocurre en un momento en que su doble condición de funcionaria y deportista profesional había generado una agenda poco común dentro de la administración estatal. El relevo deberá definir si la dependencia mantiene la orientación desarrollada durante su gestión y cómo se separan institucionalmente las responsabilidades públicas de sus compromisos deportivos.

Muere Otto Sirgo a los 79 años

El actor y director cubano-mexicano Otto Sirgo falleció el 29 de septiembre de 2026, a los 79 años, informó la Asociación Nacional de Intérpretes. Sirgo desarrolló durante más de cinco décadas una amplia carrera en televisión, teatro y cine, con participación en telenovelas como Rosa Salvaje, Lazos de amor y Sortilegio. La causa de su muerte no fue informada públicamente.

La trayectoria de Sirgo pertenece a una generación de intérpretes que construyó buena parte de la identidad de la televisión mexicana durante décadas. Su fallecimiento representa la pérdida de una figura con una carrera sostenida tanto frente a las cámaras como en la dirección y el teatro.

Fiscalía de Puebla confirma suicidio de Rubén Alberto Curiel Tejeda y mantiene abierta la investigación

La fiscal general del Estado de Puebla, Idamis Pastor Betancourt, informó el 29 de septiembre que los peritajes realizados por la Fiscalía General del Estado concluyeron que Rubén Alberto Curiel Tejeda murió por un disparo que él mismo se habría provocado. Curiel había sido titular de la Fiscalía Especializada en Combate a la Corrupción y, al momento de su muerte, se desempeñaba como coordinador general jurídico de la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno; fue localizado el 25 de septiembre en un vehículo estacionado en el sótano 3 del Centro Integral de Servicios (CIS) Angelópolis. La FGE mantiene abiertas diligencias para determinar por qué el disparo no fue detectado oportunamente por el personal de seguridad del inmueble.

La precisión más importante es separar dos cuestiones: la Fiscalía sostiene que la muerte fue autoinfligida, pero eso no significa que la investigación sobre las circunstancias del hecho haya concluido. La revisión de los protocolos de vigilancia del CIS será relevante para establecer si existieron omisiones administrativas o responsabilidades adicionales, sin convertir esas dudas en una hipótesis de homicidio que la autoridad no ha establecido.

La llamada “Ley Antimemes” avanza en el Senado, pero todavía no es ley vigente

El Senado aprobó el 30 de septiembre reformas al Código Penal Federal y a la Ley Federal de Protección a la Propiedad Industrial, con 72 votos a favor y 34 en contra, y envió la minuta a la Cámara de Diputados. El nuevo artículo 403 Bis contempla de uno a cinco años de prisión y multas para quien utilice, a escala comercial, identidad gráfica, dominios o documentos oficiales para inducir a error o engaño con la intención de cometer un ilícito. El gobierno sostiene que la disposición busca combatir fraudes mediante la suplantación de instituciones públicas; la oposición advierte que algunos conceptos podrían afectar la libertad de expresión.

Llamarla “Ley Antimemes” simplifica un debate jurídico más complejo y puede inducir a error: los memes y la sátira política no quedaron prohibidos por la aprobación del Senado. El punto que deberá analizar la Cámara de Diputados es si la redacción ofrece suficientes garantías para impedir que una norma destinada a combatir fraudes sea utilizada para perseguir expresiones legítimas de crítica, parodia o sátira.

Padres denuncian ante la FGR la muerte de tres recién nacidos en el IMSS de Guadalajara

Padres de tres bebés fallecidos en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales del Centro Médico Nacional de Occidente, del IMSS, en Guadalajara, Jalisco, presentaron una denuncia colectiva ante la Fiscalía General de la República por presuntas fallas de higiene y posible negligencia. Las familias relacionan los fallecimientos con infecciones por Klebsiella pneumoniae y Candida albicans; la Secretaría de Salud y el IMSS confirmaron que existe una investigación y que colaboran con la FGR. El primer deceso señalado ocurrió el 7 de julio.

En este caso debe evitarse afirmar que una negligencia médica provocó las muertes mientras no concluyan los peritajes. La denuncia precisamente busca determinar si las infecciones fueron adquiridas dentro del hospital, cuáles fueron sus causas y si existieron fallas en los protocolos de prevención y control de infecciones.

Manifestantes decapitan la estatua de Felipe Calderón en Los Pinos

Extrabajadores de Luz y Fuerza del Centro y manifestantes del Frente Amplio de Unidad ingresaron el 30 de septiembre al Complejo Cultural Los Pinos y dañaron la estatua de bronce del expresidente Felipe Calderón Hinojosa, a la que arrancaron la cabeza. La protesta ocurrió después de una movilización contra Calderón por la extinción de Luz y Fuerza del Centro en 2009; la escultura ya se encontraba derribada desde 2025, después de que un árbol le cayera encima. La Secretaría de Cultura informó que el ingreso fue sin autorización, notificó los hechos a la aseguradora y anunció procedimientos ante la autoridad ministerial.

El episodio tiene una dimensión política evidente, pero también una institucional: la protesta terminó en daños a un bien ubicado dentro de un recinto público. El hecho plantea responsabilidades distintas que no deben confundirse con el motivo de la manifestación: una cosa es ejercer el derecho a protestar y otra causar daños materiales dentro de instalaciones públicas.

María Fernanda Orozco Suárez muere en San Andrés Cholula; detienen a Bryan Alexandro N.

María Fernanda Orozco Suárez, de 24 años y exalumna de la Universidad de las Américas Puebla (UDLAP), fue localizada sin vida el 4 de octubre en un inmueble del barrio de San Juan Aquiahuac, en San Andrés Cholula, Puebla. La Fiscalía General del Estado informó que la necropsia determinó como causa de muerte asfixia por sofocación, asociada con hemorragia subaracnoidea derivada de un traumatismo craneoencefálico. Bryan Alexandro N., identificado como pareja sentimental de la joven, fue detenido y es señalado por la Fiscalía como probable responsable; su responsabilidad penal deberá determinarse ante la autoridad judicial.

El caso vuelve a mostrar el riesgo de que las redes sociales dicten una sentencia antes de que concluyan las investigaciones y el proceso judicial. La causa de muerte ya cuenta con un dictamen forense y existe una persona detenida, pero esos elementos no sustituyen la investigación ministerial ni una resolución judicial sobre la responsabilidad penal.

María Lilia Cedillo Ramírez rinde su primer informe del segundo periodo al frente de la BUAP

La rectora de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, María Lilia Cedillo Ramírez, rindió el 4 de octubre su primer Informe de Labores correspondiente al periodo 2025-2029, su segundo periodo al frente de la institución. El acto se realizó en el Edificio Carolino ante integrantes del Consejo Universitario e invitados, entre ellos el gobernador de Puebla, Alejandro Armenta Mier. Cedillo reportó, entre otros datos, una matrícula de 130 mil 41 estudiantes y la presencia de la BUAP con 371 programas educativos en 32 municipios.

El informe marca el primer balance formal de una administración universitaria que concluirá en 2029. Más allá de las cifras presentadas, los principales retos institucionales serán sostener el crecimiento de la matrícula, financiar la expansión de infraestructura y preservar la autonomía universitaria en su relación con los distintos niveles de gobierno.

Flávio Bolsonaro y Luiz Inácio Lula da Silva disputarán la segunda vuelta presidencial en Brasil

Las elecciones generales de Brasil del 4 de octubre llevaron a una segunda vuelta entre Flávio Bolsonaro, del Partido Liberal, y Luiz Inácio Lula da Silva, del Partido de los Trabajadores. Con 99.99 por ciento de las urnas contabilizadas, Flávio Bolsonaro obtuvo 47.03 por ciento de los votos válidos y Lula 45.16 por ciento, de acuerdo con el Tribunal Superior Electoral brasileño. La segunda vuelta definirá al próximo presidente de Brasil.

El resultado confirma una elección altamente competitiva y mantiene en disputa la conducción política de la mayor economía de América Latina. La segunda vuelta será particularmente relevante por sus posibles efectos sobre la política económica, las relaciones internacionales y la orientación institucional de Brasil.

Andrés Manuel López Obrador reaparece para presentar su libro Pueblo

El expresidente Andrés Manuel López Obrador reapareció públicamente el 30 de septiembre mediante un videomensaje grabado desde su quinta en Palenque, Chiapas, para presentar su nuevo libro, Pueblo. El mensaje tuvo una duración aproximada de una hora y 20 minutos y estuvo dedicado a la presidenta Claudia Sheinbaum; López Obrador habló de la historia política de México, defendió el legado de su gobierno y volvió a abordar asuntos de política nacional e internacional.

La reaparición tiene relevancia política independientemente de que López Obrador sostenga que está retirado de la actividad pública. Un expresidente con su nivel de influencia política conserva capacidad para generar discusión nacional, por lo que sus declaraciones deben analizarse por su contenido y no únicamente como la presentación de una obra editorial.

Alerta en Rusia por posible peste neumónica

El 5 de octubre se conoció la muerte de una investigadora de un instituto especializado en peste en Irkutsk, Siberia, después de padecer una neumonía de origen desconocido. Autoridades sanitarias rusas mantienen bajo vigilancia a personas que tuvieron contacto con ella, mientras se realizan pruebas para determinar la causa exacta del fallecimiento; hasta ahora no existe confirmación oficial de que se trate de peste neumónica. La enfermedad, causada por Yersinia pestis, puede transmitirse entre personas por vía respiratoria y requiere tratamiento antibiótico temprano.

La información disponible todavía no permite hablar de un brote confirmado de peste neumónica. La diferencia es fundamental: existe una alerta sanitaria y una investigación epidemiológica, pero convertir un caso sospechoso en una epidemia confirmada sería adelantarse a los resultados de laboratorio y alimentar una alarma que, por ahora, no está sustentada por la evidencia disponible.

Redacción Réplica

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