Opiniones

Grid List

CATALEPSIA POLÍTICA INTERRUMPIDA

La mano que mece la cuna es la mano que gobierna al mundo.

R. Wallace.

 

¿Qué Minerva te metió a estos trotes?

Dicho decimonónico

 

Llegó la hora de la emancipación femenina. Por fin podrá concretarse la lucha que inició sor Juana Inés de la Cruz, la primera mujer que enfrentó una de las actitudes misóginas más estúpidas de la historia.

Este es, pues, el momento para que las mujeres tomen el papel que el machismo les ha negado. Tienen el apoyo irrestricto de Martha Sahagún de Fox, quien el sábado anterior dijo a las panistas que es necesario consolidar la patria para que esta sea ordenada y generosa. Por ello las invitó a poner todo su empeño e inteligencia con el fin de que en el 2003 Vicente Fox cuente con la mayoría del Congreso de la Unión.

Así, a simple vista, por su filiación y antecedentes, la perorata de la esposa del presidente pareciera ser de uso exclusivo del grupo femenino del Partido Acción Nacional. Sin embargo, es obvio que impacta a todo el sector público nacional, incluido desde luego el que está bajo el mando de perredistas y priistas. La razón: para que la cuña apriete, debe ser del mismo palo. De otra manera, los hombres de la ahora oposición (léase PRI y PRD) dejarían varios de sus escaños federales a las panistas que sin duda recibirán el apoyo moral de la fémina más poderosa de México y, por ende, el respaldo absoluto del blanquiazul.

Digamos que sin querer doña Martha echó a caminar lo que las mujeres del PRI y el PRD estaban esperando. Y que seguramente logrará que los dirigentes de esas asociaciones políticas se curen en salud y cumplan lo que desde hace décadas han venido prometiendo: la representación equitativa de la mujer en los cargos de elección popular. O sea, 50 y 50, mita y mata, “fifi y fifi”.

No hacerlo equivale al suicidio político, ya que sus partidos enfrentarán a la fuerza panista incrementada por el interés y el compromiso de la mujer más poderosa del país. Y aquí se antojan varias preguntas:

¿Cómo reaccionarán aquellos perredistas que le hicieron el fuchi a Susana Wuotto? ¿Cuál será la nueva actitud de los priistas que han menospreciado la inteligencia de Blanca Alcalá Ruiz? ¿Los dirigentes del PRI y del PRD entenderán el mensaje directo que envía a la clase política nacional la esposa del mandamás del gabinetazo? ¿Dominarán sus pasiones antifeministas los machos que gobiernan a la nación? ¿Les llegará el sentido común (el menos común de los sentidos) a los misóginos que solo conciben la igualdad de género cuando los dos sexos, es decir, hombre y mujer, están en posición horizontal?

Es difícil saberlo. Sin embargo, mientras llegan las respuestas especularemos sobre lo que desde el punto de vista político podría pasar en Puebla, para no ir muy lejos.

PAN: como el ejemplo arrastra, tendremos abundancia de candidatas panistas, entre ellas la infalible Ana Teresa Aranda de Orea.

PRD: el desbarajuste fomentado por las ambiciones personales obligará a la inteligencia de este partido (a pesar de lo ocurrido, sigo pensando que la hay) a proponer un movimiento de desagravio hacia las mujeres que en general fueron ofendidas por las actitudes machistas, unas, y otras rayanas en la estupidez. La lógica indica que Susana Wuotto será el principal objetivo. Negarlo equivale a acabar la tumba donde de una vez por todas descanse en paz el perredismo poblano.

PRI: después de muchos años volvería a mirarse a la mujer como un ente político en vez de un objeto sexual. Y serán postuladas aquellas que tengan preparación, trayectoria, representatividad, prestigio, talento político y capacidad de convocatoria.

¿Nombres? Aquí le van cuatro:

La ya multimencionada Blanca Alcalá, exdiputada local, exsecretaria de Finanzas del gobierno estatal y actual dirigente del Instituto Poblano de la Mujer. Rocío García Olmedo, dirigente de las mujeres, exregidora y exdiputada local. Blanca Lilia Ibarra, una de las nuevas alternativas debido a su experiencia en los medios electrónicos, en el área de Comunicación Social de la Presidencia de la República y hoy al frente de la misma dependencia del Congreso local. Y María Luisa Sánchez Pontón, procuradora del Ciudadano y también dirigente de asociaciones profesionales.

Así pues, las mujeres poblanas (ahora ayudadas por la presencia de Martha Sahagún) deben ocupar más y mejores espacios políticos, derecho que se ganaron poco después de la catalepsia que inmovilizara a Carmen Serdán (la creían muerta e incluso la estaban velando cuando movió uno de sus dedos para llamar la atención de Luis Cabrera, entonces su amor platónico), ya que desde esa época, cuando Carmen volvió a la vida y se convirtió en el alma de la Revolución en Puebla, las mujeres no han dejado de participar en la política poblana.

Nota: De las mencionadas, solo Susana Wuotto y María Luisa Sánchez Pontón fueron candidatas.

Nota editorial

Esta columna forma parte del archivo periodístico de Alejandro C. Manjarrez, publicada originalmente en el contexto político de su tiempo. Se reproduce íntegramente como parte de la recopilación de más de cuatro décadas de trabajo periodístico del autor.

Alejandro C. Manjarrez

Revista Réplica

LEALTAD VS CONSPIRACIÓN

Generalmente se dice, y con razón, que el amigo de todos no es amigo de nadie.

Bourdaloue.

 

Tamal que es de manteca, en las hojas se conoce.

Dicho popular.

No cabe duda que puede más la amistad que el chisme. Es una regla política que todos los días constatamos. Pero también es un sentimiento que solo cabe en las personas agradecidas, nobles, inteligentes y sin complejos; es decir, en aquellos cuyo éxito se debe a su capacidad para formar grupos y equipos de trabajo. Déjeme comentarle lo que considero uno de los más esplendentes ejemplos de esa característica.

Heladio Ramírez López llegó a ser gobernador precisamente por su espíritu fraternal. Como si tratara de mostrar sus lealtades, contra viento y marea, pues, se llevó a Oaxaca a varios de sus compañeros de legislatura, entonces víctimas del mal de ojo de Carlos Salinas de Gortari, quien en esa época despachaba (y se despachaba con la cuchara grande) en Los Pinos. Uno de ellos, Alfredo Díaz Camarena, el controvertido regidor del Fideicomiso Bahía Banderas y el desarrollo inmobiliario Nuevo Vallarta: lo nombró asesor. Igual invitó al economista Armando Labra C. Manjarrez, quien, entre sus variados méritos profesionales (nada que ver con el perfil de Díaz Camarena), tiene el de ser el único mexicano que, antes de que ocurriera la debacle, elevó su protesta contra el sistema neoliberal que empezaba a permear las estructuras del gobierno lopezportillista: siendo presidente del Colegio de Economistas. Labra tuvo una disputa nada menos que con Carlitos Salinas, representante personal y oficial del Presidente de la República, en el memorable Congreso Nacional de Guadalajara. Años más tarde, Armando llegó a Oaxaca como coordinador de asesores y representante de Heladio en el Distrito Federal. Y creo que lo hizo a pesar del veto del salinismo.

Viene a cuenta la referencia para resaltar el espíritu solidario y la lealtad de Roberto Madrazo Pintado, hoy presidente del partido político de oposición más organizado y numeroso.

Como Heladio, vemos que Madrazo poco a poco ha ido consolidando su área de compromisos fraternales. Y a partir de esa respuesta ha rescatado a priistas que parecían despedir intensos y desagradables tufos debido a sus inclinaciones políticas y a sus manifestaciones antisalinistas o antilabastidistas o en contra del paderismo que penetró en lo más profundo de las estructuras de diversos gobiernos estatales. Hoy algunos de ellos ya aparecen en el directorio del Comité Ejecutivo Nacional del PRI. Es el caso de Adrián Víctor Hugo Islas Hernández, por enésima ocasión insertado como delegado general, pero ahora en Nayarit, la entidad donde Madrazo estrena su cargo en lo que para él será la primera elección: el PRI disputará al PAN varias diputaciones y presidencias municipales.

Así como Víctor Hugo Islas Hernández, seguramente habrá otros “brothers” del tabasqueño que participarán en el reto que mantiene preocupado y sin dormir al titular del Comité Ejecutivo Nacional del tricolor. Y es obvio que no serán ni los arribistas ni los madracistas coyunturales, sino aquellos que estuvieran con Madrazo antes y después de su derrota en la elección interna que favoreció a Francisco Labastida Ochoa. O sea, los probados en la lealtad y fraternidad que ha caracterizado al tabasqueño desde su paso por la dirigencia nacional juvenil, cargo en el cual conoció a Víctor Hugo, también dirigente de ese sector en el estado de Puebla.

¿Qué otros poblanos podrían estar en el corazón de Madrazo?

Ángel Aceves, porque le echó todos los kilos (y vaya que son muchos). Alberto Amador Leal, porque trabajó para la causa maderista sin caretas ni disfraces. José Luis Carrasco Hernández, porque estuvo cerca de él cuando Roberto fue parte del CEN priista (ambos eran subsecretarios y, como hoy, amigos cercanos de Carlos Jiménez Macías). Y párele de contar. Los demás son flor de un día o, como diría un floricultor con sello del Revolucionario, botoncitos sin abrir.

No obstante las lealtades y fraternidades que, intuyo, encabezan las listas que Madrazo lleva consigo, habrá otros que representarán lo que en política se conoce como tiempos de sumar. Y aquí es donde aparecerán los priistas de chile, de dulce y de manteca que también son leales y están comprometidos, pero con grupos distintos al de Madrazo. Empero, no hay que olvidar —como dice Mario Vargas Llosa—, la política está hecha casi exclusivamente de maniobras, intrigas, conspiraciones, pactos, paranoias, traiciones y todo tipo de malabarismos.

Nota editorial

Esta columna forma parte del archivo periodístico de Alejandro C. Manjarrez, publicada originalmente en el contexto político de su tiempo. Se reproduce íntegramente como parte de la recopilación de más de cuatro décadas de trabajo periodístico del autor.

Alejandro C. Manjarrez

Revista Réplica

LA REBELIÓN DE UN PUEBLO INERME

Cuba se estremece en un impulso vigoroso por sacudir la zafia dictadura de Gerardo Machado. Es la insurrección general de un pueblo inerme en contra de la más inmoral y más despiadada dictadura que se sufre en estos momentos en nuestro continente. Sólo Machado es capaz de haber establecido un paralelo con Juan Vicente Gómez. Y Uriburu se antoja un gobernante libérrimo cuando se le compara con el dictador antillano.

No es posible, a la hora en que se alza el espíritu público de Cuba, y cuando caen, como han caído, los jefes de la revolución armada, que permanezcamos quietos y mudos quienes recibimos de aquella colectividad hermana, hidalga y generosa hospitalidad. Necesitamos erguirnos también y clamar con vehemencia en contra de Machado, como un acto de solidaridad con ese pequeño gran pueblo arrojado bárbaramente por una tiranía sin frenos morales.

Las responsabilidades de Machado son tanto mayores cuanto que Cuba, con anterioridad a su exaltación al poder, había logrado encauzar sus destinos dentro de las normas inherentes al ejercicio de la democracia. No era la de Cuba una democracia impecable, porque, acaso, en ninguna latitud del planeta se ha establecido un régimen que corresponda a la idealidad teórica de la democracia, pero, dentro de las posibilidades de Hispanoamérica, era Cuba uno de los países más francamente adentrados en los cauces propios de la ciudadanía política.

Al amparo de una sabia ley electoral, se había hecho posible el libre juego de los partidos políticos, sin que jamás el partido mayoritario suprimiera a las minorías. La alternabilidad en el poder de los partidos políticos se iba ajustando a un ritmo cívico. Los dos grandes partidos tradicionales —el Liberal y el Conservador— encontraban un equilibrio de fuerza en el pequeño Partido Popular, que se colocaba en el centro actuando como regulador, de la misma manera que maniobra en Inglaterra el partido de Lloyd George entre laboristas y conservadores.

La misma elección de Machado, en 1925, fue una expresión clara del alto grado de civilidad que había alcanzado la democracia cubana. El Partido Liberal, vencido en 1916 por las armas del gobierno conservador de Mario G. Menocal, en el campo de batalla de Caicaje, al cabo de ocho años de lucha tesonera reasumía las responsabilidades del poder como resultado de la función comicial que elevó a Machado a la presidencia de la República en sustitución del doctor Alfredo Zayas.

La revancha del Partido Liberal no aparecía como nuncio de guerra sino como una espléndida oportunidad de emulaciones generosas en el gobierno: Machado, personalidad modesta, figura secundaria dentro de los rangos del partido triunfante, había sido escogido como un elemento de transacción llamado a eliminar las asperezas y los antagonismos que quedaban como sedimento de las viejas luchas entre los caudillos liberales y conservadores. La exaltación de Machado al poder, en consecuencia, fue saludada por un aplauso general, revelador de las esperanzas que se fincaban en la gestión del organismo político de más honda raigambre popular que hasta entonces había existido en el país.

Pero Machado, que había sido sencillo, modesto y demócrata como ciudadano y como candidato, al llegar al poder, súbitamente, sin la menor solución de continuidad, se convirtió en un hombre duro y cruel y dio la impresión, desde el primer momento, de ser un gobernante que sólo se confiaba en la autoridad que da el empleo de la fuerza armada y en el apoyo del capitalismo extranjero.

Machado hizo caso omiso, desde entonces, de la opinión nacional. Su hegemonía política la hizo radicar en una reforma a la ley electoral por medio de la cual no volvieron a renovarse los partidos políticos. El soborno de los líderes, en estas condiciones hizo posible la estratificación de los organismos políticos, que no representaron ya jamás un consenso de opinión. En el orden administrativo, Machado quiso distinguirse por la ejecución de un programa de obras públicas que no correspondía ni a las posibilidades económicas del país, ni menos aún a sus necesidades. Un Capitolio con costo aproximado de dieciséis millones de dólares, construido para residencia oficial del Parlamento, es muestra del rastacuerismo de un régimen de manirrotos. ¡Como si la fastuosidad desproporcionada de un palacio fuera a dar respetabilidad a un poder, como el Legislativo de Cuba, envejecido por el déspota! En el orden económico, Machado propició gustoso y sumiso la transmisión de las industrias y de la tierra cubana a los capitalistas norteamericanos. Y en lo político, la gestión de Machado se distingue por haber dado fin a las libertades ciudadanas de Cuba, al convertir en farsas grotescas las funciones comiciales, y al modificar la Constitución ilegalmente a fin de perpetuarse en la presidencia, ampliando por decreto el periodo de las funciones correspondientes a cargos que implican mandatos populares como son las de senadores y representantes (diputados).

Pero lo más grave consiste en que Machado restituyó su poder a la violencia en las formas más repulsivas: el garrote vil fue restablecido como medio infamante para la ejecución de criminales; la ley fuga fue instituida; y los enemigos políticos fueron eliminados como fieras de presa en cacerías que se llevaban a cabo en la misma ciudad de La Habana, sin respeto, siquiera, para los veteranos de la guerra de Independencia. Para nombres, allí están los de Armando André y Bartolomé Massó.

Cuando se contemplaba el panorama sombrío creado por la tiranía machadista, parecía como si la colectividad cubana hubiera perdido aquellas virtudes de valor y de entereza que dieron fama a la generación de los Maceo, de los Agramonte, de los Gómez.

Pronto, sin embargo, surgieron como representativos de la generación actual los estudiantes universitarios, que fueron los primeros en enfrentarse con el dictador. Luego fueron los veteranos y patriotas, seguidamente los intelectuales, y finalmente la oposición se hizo general, hasta hacer salir a las mujeres de sus hogares para reclamar la caída del usurpador.

La Revolución Cubana que ha estallado en estos últimos días es uno de aquellos acontecimientos que ponen a prueba los valores morales humanos. Frente a la desesperación de un pueblo se encuentra la fuerza pública puesta al servicio de una tiranía sin escrúpulos. Machado ahogará en sangre la rebeldía actual, merced al estado inerme del pueblo, y gracias también al apoyo que le brinda el capitalismo nórdico, del que es obediente servidor; pero ya nunca más podrá decirse que el pueblo cubano se resignó a sufrirlo sin protesta.

Por lo demás, que se entienda que el apoyo que del extranjero se imparta a Machado, representa una complicidad criminal.

El Nacional, 16 de agosto de 1931.

Froylán C Manjarrez

Revista Réplica

LA "MUÑECA" VESTIDA DE AZUL

Lo más sorprendente del pasado, si se repitiera, sería comprobar que nada es igual a como nos lo cuentan.

León Dandú

 

Cuiden a sus gallinas que mi gallo anda suelto.

Dicho popular.

 

Por alguna razón todavía sin determinar según los científicos, el graznido de los patos (cuac–cuac) es el único sonido de la naturaleza que no produce eco. Y aunque no son aves migratorias ni plumíferos acuáticos, los diputados federales parecieran empeñados en emular ánade. Esto porque sus pedimentos, propuestas, promesas, exigencias, reproches, iniciativas personales y quejas tampoco tienen eco.

Estamos de acuerdo en que el ánade sigue un patrón de conducta y usa su instinto para emigrar lanzando al aire sus graznidos que, tal vez, sirven para que la parvada no se disgregue. Sin embargo, es difícil explicar la causa del recurrente fracaso de nuestros conscriptos de la patria.

Esa falta de eco a sus peticiones (que no graznidos, aclaro), comúnmente hechas a destiempo, me recuerdan al grito aquel de ¡aguas!, costumbre que en la Colonia servía para alentar al transeúnte que estaba en el trayecto del contenido de las bacinicas, depósito que era lanzado desde los balcones de las viejas casonas. Los sordos, los distraídos y los lentos resultaban las víctimas de la desagradable y apestosa sorpresa, destino que hoy pende sobre los legisladores del PRI, recipiendiarios, por cierto, de las agresiones verbales de la sociedad.

¿Por qué los diputados federales poblanos no fueron capaces de lograr la ampliación presupuestal que requiere La Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP)?

Intuyo que por haber trabajado el asunto a destiempo, es decir, después de que la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) peleó y se llevó la mayor rebanada del pastel presupuestal gracias precisamente a las gestiones que realizó y a su ubicación en el ámbito universitario de México. Recordemos que hay en el país 64 universidades públicas, de las cuales 34 son autónomas. Y que su fuerza cuantitativa se ubica en la zona metropolitana del Distrito Federal. Estamos pues, ante un centralismo que obliga a las universidades de provincia a trabajar bajo un proyecto preventivo, de gestión y publicitario. Y aquí vuelvo al ejemplo del pato:

Según los publicistas del mundo, cuando la gallina pone un huevo lo cacarea, acción que no acostumbra el pato hembra. ¿Y entonces

—nos preguntamos— quién come huevos de pato?

Nadie.

Ha trascendido que la BUAP (su rector) está preparando un proyecto publicitario que le permitirá sensibilizar a la población radicada en el centro neurálgico de México (DF), donde —como el lector sabe— se toman las decisiones que afectan (para bien o para mal) al gremio universitario. Con ello, los académicos poblanos intentan seducir a las autoridades federales (tener eco, como lo hizo la UNAM), demostrándoles que nuestra alma mater cuenta con una extraordinaria planta de investigadores y con varios proyectos científicos y culturales que podrían servir como detonadores del desarrollo nacional. Así, el mensaje que probablemente dirija a las autoridades de la Federación (secretarios y presidente), dirá que la BUAP ha dejado de ser Enrique Doger Guerrero para convertirse en una institución formada por personal académico, técnico y científico de alta y reconocida calificación curricular y una bien comprobada productividad (incluido su rector, desde luego). Según mis informes, también existe la intención de publicar que el nuevo impulso de la universidad poblana es producto de un largo proceso que la condujo a la excelencia académica. Y de paso resaltar que el punto de partida fue el diagnóstico elaborado por el equipo de Philippe Cooms. Valla, hasta se habla de elaborar y difundir un “quién es quién” en la Universidad pública poblana.

Con estas acciones es obvio que la BUAP busca crearse una identidad universitaria que trascienda e impacte a los altos círculos del poder en México, principalmente. De alguna manera competir con aquellas instituciones que se mueven entre la Super clase nacional, así como dialogar en el “idioma” de los “baby boomers” mexicanos que disfrutan del poder de decisión, la influencia, el derecho de picaporte y la complicidad que existe entre los cofrades de esa súper clase nacional que desde hace un año despide destellos balquiazules.

Se trata pues, de conquistar a una muñeca vestida de azul, con sus zapatitos blancos y vestido de tul. La intención es brincar la tablita con la que se tropezaron los diputados federales, todos ellos miembros del Honorable Congreso de la Unión.

Nota editorial

Esta columna forma parte del archivo periodístico de Alejandro C. Manjarrez, publicada originalmente en el contexto político de su tiempo. Se reproduce íntegramente como parte de la recopilación de más de cuatro décadas de trabajo periodístico del autor.

Alejandro C. Manjarrez

Revista Réplica

EL PROBLEMA AGRARIO Y EL FLORECIMIENTO DE UNA CIVILIZACIÓN AMERICANA

Entre las múltiples manifestaciones de simpatía de que ha sido objeto la nación mexicana con motivo de la celebración del CXX aniversario de la proclamación de su independencia, queremos comentar, por trascendente, la declaración que hizo la Conferencia Panamericana de Agricultura reunida actualmente en Washington, por conducto de su presidente el señor A. F. Woods, que trasmite el cable al tenor siguiente:

“…es en extremo grato esta oportunidad de expresar en nombre de la conferencia, profunda admiración por lo que México ha logrado realizar en 120 años de vida independiente. Entre las numerosas razones por las cuales México es digno de respeto ante el mundo, ninguna merece mayor atención para esta conferencia que la labor que México ha llevado a cabo encaminada a restablecer a los nativos en la posesión de las tierras que por tradición les pertenecen, a fin de que nuevamente pueda florecer una magnífica civilización americana, cuya base de inspiración se encuentra en los siglos ya lejanos en que sobresalió como una de las más elevadas.

La declaración que antecede —la cual tomamos de uno de los órganos periodísticos capitalinos de innegable filiación conservadora, como es El Universal—, ofrece dos sugerencias de tal modo importantes, que es preciso llevarlas a la conciencia pública: la primera es, no sólo la aprobación que la política agraria de México recibe en el consenso internacional americano, sino, lo que es más, el elogio franco, explícito, entusiasta, que tributa la institución panamericana a la vasta obra de reivindicación social plasmada por el régimen revolucionario de México, en su aspecto más hondo y trascendental: la reforma agraria; y en segundo término señalaremos cómo la política renovadora de México se proyecta en el momento histórico actual como un ejemplo para el resto de la América, que atraviesa en la hora presente por un estado de convulsiones semejantes a las ya sufridas por nuestro país, convulsiones que, sin género de duda, entrañan un malestar social que habrá de obligar a la mayoría de los países de nuestro continente a enfocar la solución de sus problemas internos con vista a la restauración del patrimonio de cada nación a los nativos, que son los poseedores tradicionales de la tierra, “a fin de que —como dice el señor Woods— nuevamente pueda florecer una magnífica civilización americana”.

No es la Unión Panamericana un organismo que se haya caracterizado jamás por la adopción de una política de orientaciones radicales o de reformas audaces. Es, al contrario, por su propia índole, una institución que recoge y que trata de conservar las manifestaciones vitales de la política de cada país americano, para vincularlas y producir así normas comunes a la vida internacional del continente. Y la Unión Panamericana, por lo demás —con la única excepción, acaso, de la Sociedad de Naciones—, es el organismo internacional de mayor arraigo y autoridad que existe en el mundo.

No parten, pues, los elogios que ha merecido México por su obra de renovación social, de un sector más o menos considerable de opinión —pero siempre partidista—, sino de un organismo interestatal cuya ponderación está fuera de duda, lo cual acrecienta el valor de las expresiones que inspiran nuestro comentario.

Esta forma de contemplar nuestro más hondo problema social, como es el agrario, contrasta notoriamente con el criterio egoísta y de baja estatura intelectual de nuestras minorías conservadoras —diríamos mejor, ultramontanas— que no han podido abrir su espíritu para observar la noble trascendencia de nuestras reformas agrarias.

Se antoja como si estadistas que se colocan en un plano superior, en que la serenidad permite una más clara y más profunda y más justa observación de nuestros problemas, vinieran como vienen, a responder a las imprecaciones ayunas de generosidad y amplitud de tema a las llamadas asociaciones de comerciantes y productores de México. Mientras estas claman en contra de la aplicación de las leyes agrarias, considerándolas como desquiciadoras del orden social y determinantes de nuestra anemia económica, la Unión Panamericana hace patente el respeto y la profunda admiración —textual— que le merece la obra que México ha realizado en sus 120 años de vida independiente, particularmente en lo que ve a la gestión que ha restablecido a los nativos en la posesión de las tierras que por tradición les pertenecen. Mientras nuestras minorías reactoras denuncian la gestión agrarista del régimen revolucionario como contraria a los intereses vitales de la nación, suponiendo que esta labor va en mengua de la capacidad productora y, por ende, del progreso de nuestro país, la Conferencia Panamericana de Agricultura, en donde se hallan representados, a no dudarlo, hombres de los más capacitados que hay en nuestro continente para juzgar del porvenir agrícola de América, declara que la gestión de México en la materia, es la que encamina a un nuevo florecimiento de una magnífica civilización americana.

Si las argumentaciones de los hombres de la revolución en defensa de las leyes y de los procedimientos implantados por el régimen para afianzar el patrimonio nacional entregando la principal fuente de producción a la mayoría de la colectividad, no se escuchan; y si esas minorías reactoras, que no oyen más que lo que suponen que es la opinión de los inversionistas de fuera, se desentienden de las razones en que se sustenta el derecho superior de la colectividad, que sean estas declaraciones —que por venir de fuera quizás sean las únicas capaces de trasponer la sordera y el egoísmo de nuestras clases conservadoras—, las que les hagan convenir en que lejos de ser demagógica y trastornadora la obra de la revolución, se exhibe como la base de sustentación de una magnífica civilización americana.

La otra sugerencia que ofrecen las declaraciones del presidente de la Conferencia Panamericana de Agricultura, decíamos arriba, es la de que la política renovadora de México se proyecta en el momento histórico actual como un ejemplo para el resto de la América hispánica.

Si los Estados Unidos del Norte no han podido sustraerse a la crisis económica mundial —crisis que envuelve al régimen de propiedad y de producción agrícola de nuestros vecinos del Septentrión—, este problema es más vivo y más acentuado en la América española, donde subsisten las mismas condiciones que en México prevalecían antes de que sobreviniera el fenómeno revolucionario.

Este estado de cosas es tan patente, que Keyserling, en una de sus últimas conferencias, ha hecho resaltar la circunstancia ideológica particular de los pueblos iberoamericanos, que consiste en la vinculación existente entre el hombre y la tierra; es decir, en la significación mística que adquiere para el agricultor de estos países de origen latino el trabajo y la fecundación de la tierra.

Es indudable que los fenómenos sociales y políticos que ocurren en los países iberoamericanos se reflejan y se emulan de unas a otras latitudes. El movimiento de independencia de las colonias norteamericanas no tuvo una repercusión inmediata en el resto de la América. Hubieron de pasar 34 años de la declaración de la independencia norteamericana para que incubara en el alma de los pueblos de la América española el afán por su autonomía. En cambio, el acontecimiento de la independencia de las naciones hispanoamericanas se produce con extraordinaria simultaneidad, porque cuaja sincrónicamente en la mente de las colectividades que pueblan nuestras latitudes y en las que habitan las dilatadas llanuras argentinas y las escarpadas cordilleras de los Andes, el ansia de su emancipación política. Así también, en nuestra época, el impulso de renovación social —consecuencia de las miserias que afligen a las grandes colectividades sometidas, tanto durante la dominación española como bajo el imperio de las burguesías criollas, a un sistema de explotación feudal—, surge con una simultaneidad que sólo precedió la revolución de nuestro país.

Quien contemple los movimientos ocurridos en apenas con intervalos de semanas o de días en Bolivia, en Perú y en la Argentina, no debe detenerse simplemente a considerar la forma exterior, transitoria, que exhiben los golpes de fuerza de los grupos militares, sino el fenómeno que oculta un hondo malestar social de las colectividades de esos países. La Argentina, como el Perú y como Bolivia, se encuentran en el periodo crítico del cuartelazo, que ya nosotros hemos padecido; pero ellos como antes nosotros, habrán de confrontar los problemas que emergen del anhelo de las clases proletarias por establecer una más justa o menos inhumana distribución de la riqueza, y sobre todo, por la posesión de su fuente esencial, que constituye la tierra.

Así pues, sin que sea un vano alarde, puede afirmarse que la Revolución de México, ha dado el ejemplo en la era que vivimos, de derrumbar el sistema de explotación que caracteriza a la economía hispanoamericana como una economía de tipo feudal, para estructurar un orden social que, como lo proclama el presidente de la Conferencia Panamericana de Agricultura, ha de servir de fundamento para que nuevamente pueda florecer una magnífica civilización americana.

El Nacional, 18 de septiembre de 1930.

Froylán C Manjarrez

Revista Réplica

POLÍTICA REJUVENECIDA

Más mueven los ejemplos que las palabras.

Séneca.

La única enfermedad que se quita con los años es la juventud.

Sabiduría popular.

 

Los dislates gubernamentales y el cáncer de la corrupción son parte de las consecuencias que se manifiestan cuando los que administran los recursos de la sociedad carecen de preparación. Según el politólogo Rodrigo Borja (Enciclopedia de la Política), el fenómeno se presenta en las entidades donde los más honestos deciden fugarse del escenario de la política porque suponen que se trata de una actividad de aventureros y por ello se alejan dejando sus lugares a los menos capaces. Sobran los ejemplos.

Como el lector seguramente sabe, por su teoría realista y pragmática (La separación de la moral de los individuos y la del Estado), Maquiavelo es considerado el primer científico en materia política. Sin embargo, a Thomas Hobbes le debemos que la política haya adquirido el rango de ciencia y que los enciclopedistas franceses y otros pensadores la convirtieran en una ciencia, de ahí que —vuelvo a citar a Rodrigo Borja— la política debe ser el arte de lo posible, pero también el arte de hacer posible lo deseable.

Tenemos, pues, que durante cinco siglos se han venido acumulando las referencias y las experiencias sobre la praxis política. Abundan estudios, tratados, ensayos e incluso enciclopedias que muestran la ruta del éxito a quienes quieren hacer política sirviendo al pueblo. Y existen muchos ejemplos donde fluye el acervo de la humanidad, no como una manifestación erudita, sino como el “leimotiv” de su actividad pública.

Ayer escuchamos un discurso con un alto contenido político y una extraordinaria carga de lealtad al gobernante. Su autor, Rafael Moreno Valle Rosas, sintetizó en dos cuartillas lo que podríamos llamar la forma de pensar de la nueva generación interesada en observar el ejemplo de los políticos cuya vocación social es el eje de su experiencia. Transcribo algunas líneas: “… en la política es fundamental la experiencia. No hay estudios en el extranjero que valgan si uno no ha salido al campo y se ha empolvado los zapatos.

Así lo entendemos y por ello reconocemos a aquellos de quienes hemos aprendido este oficio de servidor público. A nuestros maestros en la vida. A los experimentados …

Sabemos que la política es escuchar, es conjugar experiencia con innovación. Es acercarte a la gente, comprenderla y apoyarla. Sabemos que hacer política es servir y no solo administrar….”

Respetado lector, gracias a la actividad periodística he tenido oportunidad de escuchar a muchos funcionarios empeñados en ponderar las capacidades de su jefe, el gobernador.

La miel predominó en varios de los discursos, al grado de hacerlos empalagosos. Así, la ausencia de conceptos me provocó lo que se llama pena ajena. Y fui testigo de cómo el exceso de alabanzas enrojecía a su destinatario, es decir, a quien en esos momentos fungía como gobernador.

Ocurrió en varios regímenes, desde Alfredo Toxqui hasta Manuel Bartlett. Un caso curioso para ilustrar lo dicho:

Cuando las legislaciones en el Colegio de Economistas correspondían al gobernador en turno, uno de los ungidos tuvo a bien abusar en sus expresiones de agradecimiento al “Padrino”. Y no contento con ello se atrevió a pedir al Coro Normalista de Puebla que interpretara una especie de Mitin (como los que se le antojaban a Sor Juana para exaltar las figuras del Virrey y su esposa), mismo que parecería compuesto “ex profeso” para la ocasión. El rostro de Alfredo Toxqui, el caballero cuya modestia contrasta con su capacidad y talento político, dejó ver mucha pena y algo de compasión. Y aquel funcionario no tuvo de otra más que cambiar de actividad.

Según este columnista, en las entrelíneas del discurso del secretario de Finanzas y Desarrollo Social se pueden percibir los siguientes mensajes:

Que en esta época, en Puebla, la improvisación es una forma de corrupción. Y que en su ámbito generacional existe la convicción de no fugarse del escenario de la política, aunque los menos capaces protesten, critiquen y promuevan insidias. Al parecer, el empeño de Moreno Valle es continuar por la ruta que se trazó siguiendo las huellas de su paradigma, o sea, el gobernador Melquiades Morales Flores que, dicho sea de paso, ayer hizo un reconocimiento a la capacidad y lealtad de este funcionario y su equipo de colaboradores.

Veremos si en este caso la política se transforma en el arte de lo posible y en el arte de hacer posible lo deseable.

Nota editorial

Esta columna forma parte del archivo periodístico de Alejandro C. Manjarrez, publicada originalmente en el contexto político de su tiempo. Se reproduce íntegramente como parte de la recopilación de más de cuatro décadas de trabajo periodístico del autor.

Alejandro C. Manjarrez

Revista Réplica

CATALEPSIA POLÍTICA INTERRUMPIDA

La mano que mece la cuna es la mano que gobierna al mundo.

R. Wallace.

 

¿Qué Minerva te metió a estos trotes?

Dicho decimonónico

 

Llegó la hora de la emancipación femenina. Por fin podrá concretarse la lucha que inició sor Juana Inés de la Cruz, la primera mujer que enfrentó una de las actitudes misóginas más estúpidas de la historia.

Este es, pues, el momento para que las mujeres tomen el papel que el machismo les ha negado. Tienen el apoyo irrestricto de Martha Sahagún de Fox, quien el sábado anterior dijo a las panistas que es necesario consolidar la patria para que esta sea ordenada y generosa. Por ello las invitó a poner todo su empeño e inteligencia con el fin de que en el 2003 Vicente Fox cuente con la mayoría del Congreso de la Unión.

Así, a simple vista, por su filiación y antecedentes, la perorata de la esposa del presidente pareciera ser de uso exclusivo del grupo femenino del Partido Acción Nacional. Sin embargo, es obvio que impacta a todo el sector público nacional, incluido desde luego el que está bajo el mando de perredistas y priistas. La razón: para que la cuña apriete, debe ser del mismo palo. De otra manera, los hombres de la ahora oposición (léase PRI y PRD) dejarían varios de sus escaños federales a las panistas que sin duda recibirán el apoyo moral de la fémina más poderosa de México y, por ende, el respaldo absoluto del blanquiazul.

Digamos que sin querer doña Martha echó a caminar lo que las mujeres del PRI y el PRD estaban esperando. Y que seguramente logrará que los dirigentes de esas asociaciones políticas se curen en salud y cumplan lo que desde hace décadas han venido prometiendo: la representación equitativa de la mujer en los cargos de elección popular. O sea, 50 y 50, mita y mata, “fifi y fifi”.

No hacerlo equivale al suicidio político, ya que sus partidos enfrentarán a la fuerza panista incrementada por el interés y el compromiso de la mujer más poderosa del país. Y aquí se antojan varias preguntas:

¿Cómo reaccionarán aquellos perredistas que le hicieron el fuchi a Susana Wuotto? ¿Cuál será la nueva actitud de los priistas que han menospreciado la inteligencia de Blanca Alcalá Ruiz? ¿Los dirigentes del PRI y del PRD entenderán el mensaje directo que envía a la clase política nacional la esposa del mandamás del gabinetazo? ¿Dominarán sus pasiones antifeministas los machos que gobiernan a la nación? ¿Les llegará el sentido común (el menos común de los sentidos) a los misóginos que solo conciben la igualdad de género cuando los dos sexos, es decir, hombre y mujer, están en posición horizontal?

Es difícil saberlo. Sin embargo, mientras llegan las respuestas especularemos sobre lo que desde el punto de vista político podría pasar en Puebla, para no ir muy lejos.

PAN: como el ejemplo arrastra, tendremos abundancia de candidatas panistas, entre ellas la infalible Ana Teresa Aranda de Orea.

PRD: el desbarajuste fomentado por las ambiciones personales obligará a la inteligencia de este partido (a pesar de lo ocurrido, sigo pensando que la hay) a proponer un movimiento de desagravio hacia las mujeres que en general fueron ofendidas por las actitudes machistas, unas, y otras rayanas en la estupidez. La lógica indica que Susana Wuotto será el principal objetivo. Negarlo equivale a acabar la tumba donde de una vez por todas descanse en paz el perredismo poblano.

PRI: después de muchos años volvería a mirarse a la mujer como un ente político en vez de un objeto sexual. Y serán postuladas aquellas que tengan preparación, trayectoria, representatividad, prestigio, talento político y capacidad de convocatoria.

¿Nombres? Aquí le van cuatro:

La ya multimencionada Blanca Alcalá, exdiputada local, exsecretaria de Finanzas del gobierno estatal y actual dirigente del Instituto Poblano de la Mujer. Rocío García Olmedo, dirigente de las mujeres, exregidora y exdiputada local. Blanca Lilia Ibarra, una de las nuevas alternativas debido a su experiencia en los medios electrónicos, en el área de Comunicación Social de la Presidencia de la República y hoy al frente de la misma dependencia del Congreso local. Y María Luisa Sánchez Pontón, procuradora del Ciudadano y también dirigente de asociaciones profesionales.

Así pues, las mujeres poblanas (ahora ayudadas por la presencia de Martha Sahagún) deben ocupar más y mejores espacios políticos, derecho que se ganaron poco después de la catalepsia que inmovilizara a Carmen Serdán (la creían muerta e incluso la estaban velando cuando movió uno de sus dedos para llamar la atención de Luis Cabrera, entonces su amor platónico), ya que desde esa época, cuando Carmen volvió a la vida y se convirtió en el alma de la Revolución en Puebla, las mujeres no han dejado de participar en la política poblana.

Nota: De las mencionadas, solo Susana Wuotto y María Luisa Sánchez Pontón fueron candidatas.

Nota editorial

Esta columna forma parte del archivo periodístico de Alejandro C. Manjarrez, publicada originalmente en el contexto político de su tiempo. Se reproduce íntegramente como parte de la recopilación de más de cuatro décadas de trabajo periodístico del autor.

Alejandro C. Manjarrez

Revista Réplica

LEALTAD VS CONSPIRACIÓN

Generalmente se dice, y con razón, que el amigo de todos no es amigo de nadie.

Bourdaloue.

 

Tamal que es de manteca, en las hojas se conoce.

Dicho popular.

No cabe duda que puede más la amistad que el chisme. Es una regla política que todos los días constatamos. Pero también es un sentimiento que solo cabe en las personas agradecidas, nobles, inteligentes y sin complejos; es decir, en aquellos cuyo éxito se debe a su capacidad para formar grupos y equipos de trabajo. Déjeme comentarle lo que considero uno de los más esplendentes ejemplos de esa característica.

Heladio Ramírez López llegó a ser gobernador precisamente por su espíritu fraternal. Como si tratara de mostrar sus lealtades, contra viento y marea, pues, se llevó a Oaxaca a varios de sus compañeros de legislatura, entonces víctimas del mal de ojo de Carlos Salinas de Gortari, quien en esa época despachaba (y se despachaba con la cuchara grande) en Los Pinos. Uno de ellos, Alfredo Díaz Camarena, el controvertido regidor del Fideicomiso Bahía Banderas y el desarrollo inmobiliario Nuevo Vallarta: lo nombró asesor. Igual invitó al economista Armando Labra C. Manjarrez, quien, entre sus variados méritos profesionales (nada que ver con el perfil de Díaz Camarena), tiene el de ser el único mexicano que, antes de que ocurriera la debacle, elevó su protesta contra el sistema neoliberal que empezaba a permear las estructuras del gobierno lopezportillista: siendo presidente del Colegio de Economistas. Labra tuvo una disputa nada menos que con Carlitos Salinas, representante personal y oficial del Presidente de la República, en el memorable Congreso Nacional de Guadalajara. Años más tarde, Armando llegó a Oaxaca como coordinador de asesores y representante de Heladio en el Distrito Federal. Y creo que lo hizo a pesar del veto del salinismo.

Viene a cuenta la referencia para resaltar el espíritu solidario y la lealtad de Roberto Madrazo Pintado, hoy presidente del partido político de oposición más organizado y numeroso.

Como Heladio, vemos que Madrazo poco a poco ha ido consolidando su área de compromisos fraternales. Y a partir de esa respuesta ha rescatado a priistas que parecían despedir intensos y desagradables tufos debido a sus inclinaciones políticas y a sus manifestaciones antisalinistas o antilabastidistas o en contra del paderismo que penetró en lo más profundo de las estructuras de diversos gobiernos estatales. Hoy algunos de ellos ya aparecen en el directorio del Comité Ejecutivo Nacional del PRI. Es el caso de Adrián Víctor Hugo Islas Hernández, por enésima ocasión insertado como delegado general, pero ahora en Nayarit, la entidad donde Madrazo estrena su cargo en lo que para él será la primera elección: el PRI disputará al PAN varias diputaciones y presidencias municipales.

Así como Víctor Hugo Islas Hernández, seguramente habrá otros “brothers” del tabasqueño que participarán en el reto que mantiene preocupado y sin dormir al titular del Comité Ejecutivo Nacional del tricolor. Y es obvio que no serán ni los arribistas ni los madracistas coyunturales, sino aquellos que estuvieran con Madrazo antes y después de su derrota en la elección interna que favoreció a Francisco Labastida Ochoa. O sea, los probados en la lealtad y fraternidad que ha caracterizado al tabasqueño desde su paso por la dirigencia nacional juvenil, cargo en el cual conoció a Víctor Hugo, también dirigente de ese sector en el estado de Puebla.

¿Qué otros poblanos podrían estar en el corazón de Madrazo?

Ángel Aceves, porque le echó todos los kilos (y vaya que son muchos). Alberto Amador Leal, porque trabajó para la causa maderista sin caretas ni disfraces. José Luis Carrasco Hernández, porque estuvo cerca de él cuando Roberto fue parte del CEN priista (ambos eran subsecretarios y, como hoy, amigos cercanos de Carlos Jiménez Macías). Y párele de contar. Los demás son flor de un día o, como diría un floricultor con sello del Revolucionario, botoncitos sin abrir.

No obstante las lealtades y fraternidades que, intuyo, encabezan las listas que Madrazo lleva consigo, habrá otros que representarán lo que en política se conoce como tiempos de sumar. Y aquí es donde aparecerán los priistas de chile, de dulce y de manteca que también son leales y están comprometidos, pero con grupos distintos al de Madrazo. Empero, no hay que olvidar —como dice Mario Vargas Llosa—, la política está hecha casi exclusivamente de maniobras, intrigas, conspiraciones, pactos, paranoias, traiciones y todo tipo de malabarismos.

Nota editorial

Esta columna forma parte del archivo periodístico de Alejandro C. Manjarrez, publicada originalmente en el contexto político de su tiempo. Se reproduce íntegramente como parte de la recopilación de más de cuatro décadas de trabajo periodístico del autor.

Alejandro C. Manjarrez

Revista Réplica

LA REBELIÓN DE UN PUEBLO INERME

Cuba se estremece en un impulso vigoroso por sacudir la zafia dictadura de Gerardo Machado. Es la insurrección general de un pueblo inerme en contra de la más inmoral y más despiadada dictadura que se sufre en estos momentos en nuestro continente. Sólo Machado es capaz de haber establecido un paralelo con Juan Vicente Gómez. Y Uriburu se antoja un gobernante libérrimo cuando se le compara con el dictador antillano.

No es posible, a la hora en que se alza el espíritu público de Cuba, y cuando caen, como han caído, los jefes de la revolución armada, que permanezcamos quietos y mudos quienes recibimos de aquella colectividad hermana, hidalga y generosa hospitalidad. Necesitamos erguirnos también y clamar con vehemencia en contra de Machado, como un acto de solidaridad con ese pequeño gran pueblo arrojado bárbaramente por una tiranía sin frenos morales.

Las responsabilidades de Machado son tanto mayores cuanto que Cuba, con anterioridad a su exaltación al poder, había logrado encauzar sus destinos dentro de las normas inherentes al ejercicio de la democracia. No era la de Cuba una democracia impecable, porque, acaso, en ninguna latitud del planeta se ha establecido un régimen que corresponda a la idealidad teórica de la democracia, pero, dentro de las posibilidades de Hispanoamérica, era Cuba uno de los países más francamente adentrados en los cauces propios de la ciudadanía política.

Al amparo de una sabia ley electoral, se había hecho posible el libre juego de los partidos políticos, sin que jamás el partido mayoritario suprimiera a las minorías. La alternabilidad en el poder de los partidos políticos se iba ajustando a un ritmo cívico. Los dos grandes partidos tradicionales —el Liberal y el Conservador— encontraban un equilibrio de fuerza en el pequeño Partido Popular, que se colocaba en el centro actuando como regulador, de la misma manera que maniobra en Inglaterra el partido de Lloyd George entre laboristas y conservadores.

La misma elección de Machado, en 1925, fue una expresión clara del alto grado de civilidad que había alcanzado la democracia cubana. El Partido Liberal, vencido en 1916 por las armas del gobierno conservador de Mario G. Menocal, en el campo de batalla de Caicaje, al cabo de ocho años de lucha tesonera reasumía las responsabilidades del poder como resultado de la función comicial que elevó a Machado a la presidencia de la República en sustitución del doctor Alfredo Zayas.

La revancha del Partido Liberal no aparecía como nuncio de guerra sino como una espléndida oportunidad de emulaciones generosas en el gobierno: Machado, personalidad modesta, figura secundaria dentro de los rangos del partido triunfante, había sido escogido como un elemento de transacción llamado a eliminar las asperezas y los antagonismos que quedaban como sedimento de las viejas luchas entre los caudillos liberales y conservadores. La exaltación de Machado al poder, en consecuencia, fue saludada por un aplauso general, revelador de las esperanzas que se fincaban en la gestión del organismo político de más honda raigambre popular que hasta entonces había existido en el país.

Pero Machado, que había sido sencillo, modesto y demócrata como ciudadano y como candidato, al llegar al poder, súbitamente, sin la menor solución de continuidad, se convirtió en un hombre duro y cruel y dio la impresión, desde el primer momento, de ser un gobernante que sólo se confiaba en la autoridad que da el empleo de la fuerza armada y en el apoyo del capitalismo extranjero.

Machado hizo caso omiso, desde entonces, de la opinión nacional. Su hegemonía política la hizo radicar en una reforma a la ley electoral por medio de la cual no volvieron a renovarse los partidos políticos. El soborno de los líderes, en estas condiciones hizo posible la estratificación de los organismos políticos, que no representaron ya jamás un consenso de opinión. En el orden administrativo, Machado quiso distinguirse por la ejecución de un programa de obras públicas que no correspondía ni a las posibilidades económicas del país, ni menos aún a sus necesidades. Un Capitolio con costo aproximado de dieciséis millones de dólares, construido para residencia oficial del Parlamento, es muestra del rastacuerismo de un régimen de manirrotos. ¡Como si la fastuosidad desproporcionada de un palacio fuera a dar respetabilidad a un poder, como el Legislativo de Cuba, envejecido por el déspota! En el orden económico, Machado propició gustoso y sumiso la transmisión de las industrias y de la tierra cubana a los capitalistas norteamericanos. Y en lo político, la gestión de Machado se distingue por haber dado fin a las libertades ciudadanas de Cuba, al convertir en farsas grotescas las funciones comiciales, y al modificar la Constitución ilegalmente a fin de perpetuarse en la presidencia, ampliando por decreto el periodo de las funciones correspondientes a cargos que implican mandatos populares como son las de senadores y representantes (diputados).

Pero lo más grave consiste en que Machado restituyó su poder a la violencia en las formas más repulsivas: el garrote vil fue restablecido como medio infamante para la ejecución de criminales; la ley fuga fue instituida; y los enemigos políticos fueron eliminados como fieras de presa en cacerías que se llevaban a cabo en la misma ciudad de La Habana, sin respeto, siquiera, para los veteranos de la guerra de Independencia. Para nombres, allí están los de Armando André y Bartolomé Massó.

Cuando se contemplaba el panorama sombrío creado por la tiranía machadista, parecía como si la colectividad cubana hubiera perdido aquellas virtudes de valor y de entereza que dieron fama a la generación de los Maceo, de los Agramonte, de los Gómez.

Pronto, sin embargo, surgieron como representativos de la generación actual los estudiantes universitarios, que fueron los primeros en enfrentarse con el dictador. Luego fueron los veteranos y patriotas, seguidamente los intelectuales, y finalmente la oposición se hizo general, hasta hacer salir a las mujeres de sus hogares para reclamar la caída del usurpador.

La Revolución Cubana que ha estallado en estos últimos días es uno de aquellos acontecimientos que ponen a prueba los valores morales humanos. Frente a la desesperación de un pueblo se encuentra la fuerza pública puesta al servicio de una tiranía sin escrúpulos. Machado ahogará en sangre la rebeldía actual, merced al estado inerme del pueblo, y gracias también al apoyo que le brinda el capitalismo nórdico, del que es obediente servidor; pero ya nunca más podrá decirse que el pueblo cubano se resignó a sufrirlo sin protesta.

Por lo demás, que se entienda que el apoyo que del extranjero se imparta a Machado, representa una complicidad criminal.

El Nacional, 16 de agosto de 1931.

Froylán C Manjarrez

Revista Réplica

LA "MUÑECA" VESTIDA DE AZUL

Lo más sorprendente del pasado, si se repitiera, sería comprobar que nada es igual a como nos lo cuentan.

León Dandú

 

Cuiden a sus gallinas que mi gallo anda suelto.

Dicho popular.

 

Por alguna razón todavía sin determinar según los científicos, el graznido de los patos (cuac–cuac) es el único sonido de la naturaleza que no produce eco. Y aunque no son aves migratorias ni plumíferos acuáticos, los diputados federales parecieran empeñados en emular ánade. Esto porque sus pedimentos, propuestas, promesas, exigencias, reproches, iniciativas personales y quejas tampoco tienen eco.

Estamos de acuerdo en que el ánade sigue un patrón de conducta y usa su instinto para emigrar lanzando al aire sus graznidos que, tal vez, sirven para que la parvada no se disgregue. Sin embargo, es difícil explicar la causa del recurrente fracaso de nuestros conscriptos de la patria.

Esa falta de eco a sus peticiones (que no graznidos, aclaro), comúnmente hechas a destiempo, me recuerdan al grito aquel de ¡aguas!, costumbre que en la Colonia servía para alentar al transeúnte que estaba en el trayecto del contenido de las bacinicas, depósito que era lanzado desde los balcones de las viejas casonas. Los sordos, los distraídos y los lentos resultaban las víctimas de la desagradable y apestosa sorpresa, destino que hoy pende sobre los legisladores del PRI, recipiendiarios, por cierto, de las agresiones verbales de la sociedad.

¿Por qué los diputados federales poblanos no fueron capaces de lograr la ampliación presupuestal que requiere La Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP)?

Intuyo que por haber trabajado el asunto a destiempo, es decir, después de que la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) peleó y se llevó la mayor rebanada del pastel presupuestal gracias precisamente a las gestiones que realizó y a su ubicación en el ámbito universitario de México. Recordemos que hay en el país 64 universidades públicas, de las cuales 34 son autónomas. Y que su fuerza cuantitativa se ubica en la zona metropolitana del Distrito Federal. Estamos pues, ante un centralismo que obliga a las universidades de provincia a trabajar bajo un proyecto preventivo, de gestión y publicitario. Y aquí vuelvo al ejemplo del pato:

Según los publicistas del mundo, cuando la gallina pone un huevo lo cacarea, acción que no acostumbra el pato hembra. ¿Y entonces

—nos preguntamos— quién come huevos de pato?

Nadie.

Ha trascendido que la BUAP (su rector) está preparando un proyecto publicitario que le permitirá sensibilizar a la población radicada en el centro neurálgico de México (DF), donde —como el lector sabe— se toman las decisiones que afectan (para bien o para mal) al gremio universitario. Con ello, los académicos poblanos intentan seducir a las autoridades federales (tener eco, como lo hizo la UNAM), demostrándoles que nuestra alma mater cuenta con una extraordinaria planta de investigadores y con varios proyectos científicos y culturales que podrían servir como detonadores del desarrollo nacional. Así, el mensaje que probablemente dirija a las autoridades de la Federación (secretarios y presidente), dirá que la BUAP ha dejado de ser Enrique Doger Guerrero para convertirse en una institución formada por personal académico, técnico y científico de alta y reconocida calificación curricular y una bien comprobada productividad (incluido su rector, desde luego). Según mis informes, también existe la intención de publicar que el nuevo impulso de la universidad poblana es producto de un largo proceso que la condujo a la excelencia académica. Y de paso resaltar que el punto de partida fue el diagnóstico elaborado por el equipo de Philippe Cooms. Valla, hasta se habla de elaborar y difundir un “quién es quién” en la Universidad pública poblana.

Con estas acciones es obvio que la BUAP busca crearse una identidad universitaria que trascienda e impacte a los altos círculos del poder en México, principalmente. De alguna manera competir con aquellas instituciones que se mueven entre la Super clase nacional, así como dialogar en el “idioma” de los “baby boomers” mexicanos que disfrutan del poder de decisión, la influencia, el derecho de picaporte y la complicidad que existe entre los cofrades de esa súper clase nacional que desde hace un año despide destellos balquiazules.

Se trata pues, de conquistar a una muñeca vestida de azul, con sus zapatitos blancos y vestido de tul. La intención es brincar la tablita con la que se tropezaron los diputados federales, todos ellos miembros del Honorable Congreso de la Unión.

Nota editorial

Esta columna forma parte del archivo periodístico de Alejandro C. Manjarrez, publicada originalmente en el contexto político de su tiempo. Se reproduce íntegramente como parte de la recopilación de más de cuatro décadas de trabajo periodístico del autor.

Alejandro C. Manjarrez

Revista Réplica

EL PROBLEMA AGRARIO Y EL FLORECIMIENTO DE UNA CIVILIZACIÓN AMERICANA

Entre las múltiples manifestaciones de simpatía de que ha sido objeto la nación mexicana con motivo de la celebración del CXX aniversario de la proclamación de su independencia, queremos comentar, por trascendente, la declaración que hizo la Conferencia Panamericana de Agricultura reunida actualmente en Washington, por conducto de su presidente el señor A. F. Woods, que trasmite el cable al tenor siguiente:

“…es en extremo grato esta oportunidad de expresar en nombre de la conferencia, profunda admiración por lo que México ha logrado realizar en 120 años de vida independiente. Entre las numerosas razones por las cuales México es digno de respeto ante el mundo, ninguna merece mayor atención para esta conferencia que la labor que México ha llevado a cabo encaminada a restablecer a los nativos en la posesión de las tierras que por tradición les pertenecen, a fin de que nuevamente pueda florecer una magnífica civilización americana, cuya base de inspiración se encuentra en los siglos ya lejanos en que sobresalió como una de las más elevadas.

La declaración que antecede —la cual tomamos de uno de los órganos periodísticos capitalinos de innegable filiación conservadora, como es El Universal—, ofrece dos sugerencias de tal modo importantes, que es preciso llevarlas a la conciencia pública: la primera es, no sólo la aprobación que la política agraria de México recibe en el consenso internacional americano, sino, lo que es más, el elogio franco, explícito, entusiasta, que tributa la institución panamericana a la vasta obra de reivindicación social plasmada por el régimen revolucionario de México, en su aspecto más hondo y trascendental: la reforma agraria; y en segundo término señalaremos cómo la política renovadora de México se proyecta en el momento histórico actual como un ejemplo para el resto de la América, que atraviesa en la hora presente por un estado de convulsiones semejantes a las ya sufridas por nuestro país, convulsiones que, sin género de duda, entrañan un malestar social que habrá de obligar a la mayoría de los países de nuestro continente a enfocar la solución de sus problemas internos con vista a la restauración del patrimonio de cada nación a los nativos, que son los poseedores tradicionales de la tierra, “a fin de que —como dice el señor Woods— nuevamente pueda florecer una magnífica civilización americana”.

No es la Unión Panamericana un organismo que se haya caracterizado jamás por la adopción de una política de orientaciones radicales o de reformas audaces. Es, al contrario, por su propia índole, una institución que recoge y que trata de conservar las manifestaciones vitales de la política de cada país americano, para vincularlas y producir así normas comunes a la vida internacional del continente. Y la Unión Panamericana, por lo demás —con la única excepción, acaso, de la Sociedad de Naciones—, es el organismo internacional de mayor arraigo y autoridad que existe en el mundo.

No parten, pues, los elogios que ha merecido México por su obra de renovación social, de un sector más o menos considerable de opinión —pero siempre partidista—, sino de un organismo interestatal cuya ponderación está fuera de duda, lo cual acrecienta el valor de las expresiones que inspiran nuestro comentario.

Esta forma de contemplar nuestro más hondo problema social, como es el agrario, contrasta notoriamente con el criterio egoísta y de baja estatura intelectual de nuestras minorías conservadoras —diríamos mejor, ultramontanas— que no han podido abrir su espíritu para observar la noble trascendencia de nuestras reformas agrarias.

Se antoja como si estadistas que se colocan en un plano superior, en que la serenidad permite una más clara y más profunda y más justa observación de nuestros problemas, vinieran como vienen, a responder a las imprecaciones ayunas de generosidad y amplitud de tema a las llamadas asociaciones de comerciantes y productores de México. Mientras estas claman en contra de la aplicación de las leyes agrarias, considerándolas como desquiciadoras del orden social y determinantes de nuestra anemia económica, la Unión Panamericana hace patente el respeto y la profunda admiración —textual— que le merece la obra que México ha realizado en sus 120 años de vida independiente, particularmente en lo que ve a la gestión que ha restablecido a los nativos en la posesión de las tierras que por tradición les pertenecen. Mientras nuestras minorías reactoras denuncian la gestión agrarista del régimen revolucionario como contraria a los intereses vitales de la nación, suponiendo que esta labor va en mengua de la capacidad productora y, por ende, del progreso de nuestro país, la Conferencia Panamericana de Agricultura, en donde se hallan representados, a no dudarlo, hombres de los más capacitados que hay en nuestro continente para juzgar del porvenir agrícola de América, declara que la gestión de México en la materia, es la que encamina a un nuevo florecimiento de una magnífica civilización americana.

Si las argumentaciones de los hombres de la revolución en defensa de las leyes y de los procedimientos implantados por el régimen para afianzar el patrimonio nacional entregando la principal fuente de producción a la mayoría de la colectividad, no se escuchan; y si esas minorías reactoras, que no oyen más que lo que suponen que es la opinión de los inversionistas de fuera, se desentienden de las razones en que se sustenta el derecho superior de la colectividad, que sean estas declaraciones —que por venir de fuera quizás sean las únicas capaces de trasponer la sordera y el egoísmo de nuestras clases conservadoras—, las que les hagan convenir en que lejos de ser demagógica y trastornadora la obra de la revolución, se exhibe como la base de sustentación de una magnífica civilización americana.

La otra sugerencia que ofrecen las declaraciones del presidente de la Conferencia Panamericana de Agricultura, decíamos arriba, es la de que la política renovadora de México se proyecta en el momento histórico actual como un ejemplo para el resto de la América hispánica.

Si los Estados Unidos del Norte no han podido sustraerse a la crisis económica mundial —crisis que envuelve al régimen de propiedad y de producción agrícola de nuestros vecinos del Septentrión—, este problema es más vivo y más acentuado en la América española, donde subsisten las mismas condiciones que en México prevalecían antes de que sobreviniera el fenómeno revolucionario.

Este estado de cosas es tan patente, que Keyserling, en una de sus últimas conferencias, ha hecho resaltar la circunstancia ideológica particular de los pueblos iberoamericanos, que consiste en la vinculación existente entre el hombre y la tierra; es decir, en la significación mística que adquiere para el agricultor de estos países de origen latino el trabajo y la fecundación de la tierra.

Es indudable que los fenómenos sociales y políticos que ocurren en los países iberoamericanos se reflejan y se emulan de unas a otras latitudes. El movimiento de independencia de las colonias norteamericanas no tuvo una repercusión inmediata en el resto de la América. Hubieron de pasar 34 años de la declaración de la independencia norteamericana para que incubara en el alma de los pueblos de la América española el afán por su autonomía. En cambio, el acontecimiento de la independencia de las naciones hispanoamericanas se produce con extraordinaria simultaneidad, porque cuaja sincrónicamente en la mente de las colectividades que pueblan nuestras latitudes y en las que habitan las dilatadas llanuras argentinas y las escarpadas cordilleras de los Andes, el ansia de su emancipación política. Así también, en nuestra época, el impulso de renovación social —consecuencia de las miserias que afligen a las grandes colectividades sometidas, tanto durante la dominación española como bajo el imperio de las burguesías criollas, a un sistema de explotación feudal—, surge con una simultaneidad que sólo precedió la revolución de nuestro país.

Quien contemple los movimientos ocurridos en apenas con intervalos de semanas o de días en Bolivia, en Perú y en la Argentina, no debe detenerse simplemente a considerar la forma exterior, transitoria, que exhiben los golpes de fuerza de los grupos militares, sino el fenómeno que oculta un hondo malestar social de las colectividades de esos países. La Argentina, como el Perú y como Bolivia, se encuentran en el periodo crítico del cuartelazo, que ya nosotros hemos padecido; pero ellos como antes nosotros, habrán de confrontar los problemas que emergen del anhelo de las clases proletarias por establecer una más justa o menos inhumana distribución de la riqueza, y sobre todo, por la posesión de su fuente esencial, que constituye la tierra.

Así pues, sin que sea un vano alarde, puede afirmarse que la Revolución de México, ha dado el ejemplo en la era que vivimos, de derrumbar el sistema de explotación que caracteriza a la economía hispanoamericana como una economía de tipo feudal, para estructurar un orden social que, como lo proclama el presidente de la Conferencia Panamericana de Agricultura, ha de servir de fundamento para que nuevamente pueda florecer una magnífica civilización americana.

El Nacional, 18 de septiembre de 1930.

Froylán C Manjarrez

Revista Réplica

POLÍTICA REJUVENECIDA

Más mueven los ejemplos que las palabras.

Séneca.

La única enfermedad que se quita con los años es la juventud.

Sabiduría popular.

 

Los dislates gubernamentales y el cáncer de la corrupción son parte de las consecuencias que se manifiestan cuando los que administran los recursos de la sociedad carecen de preparación. Según el politólogo Rodrigo Borja (Enciclopedia de la Política), el fenómeno se presenta en las entidades donde los más honestos deciden fugarse del escenario de la política porque suponen que se trata de una actividad de aventureros y por ello se alejan dejando sus lugares a los menos capaces. Sobran los ejemplos.

Como el lector seguramente sabe, por su teoría realista y pragmática (La separación de la moral de los individuos y la del Estado), Maquiavelo es considerado el primer científico en materia política. Sin embargo, a Thomas Hobbes le debemos que la política haya adquirido el rango de ciencia y que los enciclopedistas franceses y otros pensadores la convirtieran en una ciencia, de ahí que —vuelvo a citar a Rodrigo Borja— la política debe ser el arte de lo posible, pero también el arte de hacer posible lo deseable.

Tenemos, pues, que durante cinco siglos se han venido acumulando las referencias y las experiencias sobre la praxis política. Abundan estudios, tratados, ensayos e incluso enciclopedias que muestran la ruta del éxito a quienes quieren hacer política sirviendo al pueblo. Y existen muchos ejemplos donde fluye el acervo de la humanidad, no como una manifestación erudita, sino como el “leimotiv” de su actividad pública.

Ayer escuchamos un discurso con un alto contenido político y una extraordinaria carga de lealtad al gobernante. Su autor, Rafael Moreno Valle Rosas, sintetizó en dos cuartillas lo que podríamos llamar la forma de pensar de la nueva generación interesada en observar el ejemplo de los políticos cuya vocación social es el eje de su experiencia. Transcribo algunas líneas: “… en la política es fundamental la experiencia. No hay estudios en el extranjero que valgan si uno no ha salido al campo y se ha empolvado los zapatos.

Así lo entendemos y por ello reconocemos a aquellos de quienes hemos aprendido este oficio de servidor público. A nuestros maestros en la vida. A los experimentados …

Sabemos que la política es escuchar, es conjugar experiencia con innovación. Es acercarte a la gente, comprenderla y apoyarla. Sabemos que hacer política es servir y no solo administrar….”

Respetado lector, gracias a la actividad periodística he tenido oportunidad de escuchar a muchos funcionarios empeñados en ponderar las capacidades de su jefe, el gobernador.

La miel predominó en varios de los discursos, al grado de hacerlos empalagosos. Así, la ausencia de conceptos me provocó lo que se llama pena ajena. Y fui testigo de cómo el exceso de alabanzas enrojecía a su destinatario, es decir, a quien en esos momentos fungía como gobernador.

Ocurrió en varios regímenes, desde Alfredo Toxqui hasta Manuel Bartlett. Un caso curioso para ilustrar lo dicho:

Cuando las legislaciones en el Colegio de Economistas correspondían al gobernador en turno, uno de los ungidos tuvo a bien abusar en sus expresiones de agradecimiento al “Padrino”. Y no contento con ello se atrevió a pedir al Coro Normalista de Puebla que interpretara una especie de Mitin (como los que se le antojaban a Sor Juana para exaltar las figuras del Virrey y su esposa), mismo que parecería compuesto “ex profeso” para la ocasión. El rostro de Alfredo Toxqui, el caballero cuya modestia contrasta con su capacidad y talento político, dejó ver mucha pena y algo de compasión. Y aquel funcionario no tuvo de otra más que cambiar de actividad.

Según este columnista, en las entrelíneas del discurso del secretario de Finanzas y Desarrollo Social se pueden percibir los siguientes mensajes:

Que en esta época, en Puebla, la improvisación es una forma de corrupción. Y que en su ámbito generacional existe la convicción de no fugarse del escenario de la política, aunque los menos capaces protesten, critiquen y promuevan insidias. Al parecer, el empeño de Moreno Valle es continuar por la ruta que se trazó siguiendo las huellas de su paradigma, o sea, el gobernador Melquiades Morales Flores que, dicho sea de paso, ayer hizo un reconocimiento a la capacidad y lealtad de este funcionario y su equipo de colaboradores.

Veremos si en este caso la política se transforma en el arte de lo posible y en el arte de hacer posible lo deseable.

Nota editorial

Esta columna forma parte del archivo periodístico de Alejandro C. Manjarrez, publicada originalmente en el contexto político de su tiempo. Se reproduce íntegramente como parte de la recopilación de más de cuatro décadas de trabajo periodístico del autor.

Alejandro C. Manjarrez

Revista Réplica

Después de las 10

Te presentamos un resumen de las noticias más importantes de la semana

Noticias de la semana

Del 5 al 11 de octubre de 2026

 

Volkswagen someterá a votación un nuevo acuerdo salarial en Puebla

Los más de 6 mil 400 trabajadores sindicalizados de Volkswagen de México votarán el 15 de octubre un convenio negociado entre la empresa y el Sindicato Independiente de Trabajadores de la Industria Automotriz Volkswagen (SITIAVW). La propuesta contempla un incremento global de 13.16% durante 24 meses, con aumentos directos al salario de 3.8% en 2026 y 3.5% en 2027. La consulta se realizará en la planta de Cuautlancingo, Puebla, después de que la mayoría de los trabajadores rechazara una oferta anterior de 10.04%.

La votación pondrá a prueba la capacidad de negociación del sindicato frente a una industria automotriz sometida a presiones económicas. El convenio ofrece estabilidad contractual durante dos años, pero también aplaza la siguiente revisión integral hasta 2028. Los trabajadores deberán valorar si las mejoras compensan ese compromiso.

Feminicidio de Dariana Valencia en Teziutlán; adolescente de 17 años permanece bajo internamiento preventivo

Dariana Valencia, de 15 años, originaria de San Juan Xiutetelco y estudiante de la Escuela Secundaria Federal Antonio Audirac, fue localizada sin vida el 6 de octubre en el barrio de Xoloco, municipio de Teziutlán, Puebla, después de desaparecer al salir de clases el día anterior. La Fiscalía General del Estado de Puebla, encabezada por Idamis Pastor Betancourt, informó que la adolescente fue víctima de estrangulamiento y sufrió lesiones provocadas con objetos contundentes y punzocortantes. Un adolescente de 17 años, identificado como «El Zancudo», fue detenido el 7 de octubre y permanece en internamiento preventivo por su probable participación en el feminicidio, mientras se determina su situación jurídica.

El asesinato de Dariana provocó manifestaciones en Teziutlán y exigencias de justicia por parte de familiares y habitantes de la región. La investigación deberá esclarecer las circunstancias del crimen y establecer la responsabilidad penal del adolescente señalado, con respeto a las garantías del sistema de justicia para menores de edad. La gravedad de los hechos también obliga a examinar los mecanismos de prevención y protección de niñas y adolescentes frente a la violencia feminicida.

Claudia Rivera pregunta en tribuna si Morena apoya el huachicol fiscal

La diputada federal poblana Claudia Rivera Vivanco, integrante de Morena en la LXVI Legislatura de la Cámara de Diputados, protagonizó un error durante la discusión de la reforma a la Ley Aduanera, el 6 de octubre. Después de formular preguntas sobre el combate a la corrupción y la evasión fiscal, preguntó a sus compañeros si estaban a favor del huachicol fiscal. La respuesta provocó confusión entre legisladores de su bancada y Rivera corrigió el sentido de su intervención. Los reportes periodísticos difieren sobre si la primera respuesta colectiva fue afirmativa o negativa.

El episodio adquirió relevancia por el contexto de la discusión legislativa. Aunque un error verbal no demuestra respaldo a una actividad ilícita, la intervención dejó en segundo plano el contenido de una reforma que busca fortalecer los controles aduaneros frente a la evasión fiscal y las operaciones irregulares de importación.

Sheinbaum cuestiona a Mauricio Kuri por proyecto policial con participación estadounidense

La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo cuestionó al gobernador de Querétaro, Mauricio Kuri González, por encabezar junto al embajador de Estados Unidos, Ronald Johnson, un acto relacionado con la construcción de una academia internacional de capacitación policial. El Gobierno federal sostuvo que el proyecto de cooperación en seguridad carecía de las autorizaciones correspondientes, aunque la Secretaría de Relaciones Exteriores había sido informada de la visita diplomática. El 8 de octubre, Sheinbaum se reunió con Johnson para abordar asuntos de la relación bilateral, después de la controversia.

La controversia plantea una cuestión de competencias constitucionales. Los estados pueden desarrollar programas de capacitación para sus policías, pero la cooperación formal con gobiernos extranjeros debe sujetarse a los mecanismos federales correspondientes. El punto central es determinar si la participación estadounidense constituye asistencia técnica institucional o un acuerdo internacional de seguridad que requiere autorización federal.

Fiscalía investiga a José Lápiz por presuntas amenazas contra el obispo de Aguascalientes

La Fiscalía General del Estado de Aguascalientes, encabezada por Manuel Alonso García, abrió una investigación por mensajes atribuidos al creador de contenido José Lápiz, en los que presuntamente ofrecía 40 mil pesos para atentar contra el obispo Juan Espinoza Jiménez. La Unidad de Investigación de Delitos Cibernéticos analiza la evidencia digital para determinar posibles delitos de amenazas, apología del delito e incitación a la violencia. El influencer ha negado las acusaciones y sostenido que algunos materiales fueron generados mediante inteligencia artificial. Al corte informativo no se confirmó una orden de aprehensión ejecutada.

La libertad de expresión protege la crítica a las instituciones religiosas y a sus representantes, pero no concede inmunidad frente a amenazas o posibles actos de incitación delictiva. La investigación deberá establecer la autenticidad y autoría de los mensajes, su contexto y su alcance penal, sin confundir expresiones ofensivas con conductas necesariamente constitutivas de delito.

Trabajadores del IMSS protestan en Puebla contra acuerdos salariales y sindicales

Trabajadores del Instituto Mexicano del Seguro Social se manifestaron el 9 de octubre frente a las instalaciones sindicales de la calle 4 Sur, en la colonia El Carmen de Puebla capital. Los inconformes cuestionaron los acuerdos del Congreso Nacional Ordinario del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS), incluidos los incrementos de 2.9% en el concepto salarial 02 y 3.9% en ayuda de despensa. También denunciaron insuficiencia de personal, medicamentos e insumos, y solicitaron un congreso extraordinario para revisar la continuidad de la dirigencia encabezada por Rafael Olivos Hernández.

El conflicto supera la negociación salarial. Las denuncias sobre falta de insumos, condiciones de trabajo y retrasos en la atención médica afectan directamente la calidad del servicio a los derechohabientes. También evidencian un desacuerdo entre sectores de la base trabajadora y su representación sindical, cuya legitimidad depende de mecanismos efectivos de participación y rendición de cuentas.

Detienen en Metepec a presunta red familiar de extorsión que utilizaba inteligencia artificial

Fuerzas federales detuvieron el 8 de octubre en Metepec, Estado de México, a Luis «N», identificado como exfuncionario del Gobierno de Michoacán, junto con integrantes de su familia y un escolta, por su presunta participación en una red de extorsión. De acuerdo con el Gabinete de Seguridad federal, los investigados se hacían pasar por servidores públicos y utilizaban herramientas de inteligencia artificial para imitar voces de funcionarios federales y estatales. Las detenciones forman parte de la Estrategia Nacional contra la Extorsión; la responsabilidad penal de los involucrados deberá determinarse judicialmente.

El caso muestra cómo la suplantación de identidad mediante voces sintéticas puede aumentar la eficacia de las extorsiones al simular comunicaciones oficiales. La investigación también plantea desafíos para la obtención de evidencia digital, la atribución de comunicaciones y la identificación de víctimas que pudieron entregar dinero creyendo que trataban con autoridades legítimas.

Terremoto de magnitud 7.5 provoca emergencia nacional en Panamá

Un terremoto registrado el 9 de octubre sacudió Panamá, con epicentro próximo al límite de las provincias de Veraguas y Los Santos. El Instituto de Geociencias de la Universidad de Panamá reportó una magnitud de 7.5, mientras que el Servicio Geológico de Estados Unidos manejó una estimación de 7.7. Según el informe de la Organización Panamericana de la Salud del 11 de octubre, las autoridades contabilizaban 27 lesionados, sin fallecidos ni desaparecidos, y el Gobierno del presidente José Raúl Mulino había declarado el estado de emergencia para atender los daños.

La emergencia pone a prueba la capacidad de respuesta ante sismos de gran magnitud, particularmente en comunidades con infraestructura vulnerable y dificultades de acceso. La ausencia de víctimas mortales en los primeros balances no reduce la importancia de evaluar daños estructurales, restablecer servicios y reforzar los sistemas de prevención.

Sheinbaum presenta decreto para proteger a menores en plataformas digitales

La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo presentó el 9 de octubre un decreto orientado a garantizar entornos digitales seguros para niñas, niños y adolescentes. La propuesta establece obligaciones para las plataformas que permiten compartir contenidos e interactuar en internet, con medidas dirigidas a impedir la exposición de menores a material de violencia sexual, discursos de odio, acoso, autolesiones y otras conductas perjudiciales. El Gobierno federal anunció que el decreto entraría en vigor después de su publicación en el Diario Oficial de la Federación, prevista para la semana siguiente.

La protección de menores en internet plantea el desafío de establecer obligaciones eficaces sin abrir espacios a restricciones desproporcionadas de la libertad de expresión o a la recopilación excesiva de datos personales. La implementación deberá definir mecanismos de verificación de edad, responsabilidades de las empresas y vías para impugnar decisiones de moderación de contenidos.

Asesinan en Oaxaca al periodista Hamurabi Huesca Manzano; Fiscalía investiga posible disputa criminal

El periodista Hamurabi Huesca Manzano, director del medio digital Pinotepa Comunica, fue asesinado a balazos el 9 de octubre en Santiago Pinotepa Nacional, Oaxaca. La agresión dejó tres hombres muertos, entre ellos el comunicador, quien también trabajaba como taxista. La Fiscalía General del Estado de Oaxaca informó que una de sus primeras líneas de investigación apunta a una disputa entre grupos criminales locales y que el objetivo del ataque habría sido otro hombre identificado como «El Darío». Hasta ese momento, las autoridades no habían establecido que el homicidio estuviera relacionado con la actividad periodística de Huesca.

La hipótesis de una disputa criminal no debe excluir anticipadamente otras líneas de investigación, incluida la posible relación con el ejercicio periodístico. Corresponde a la Fiscalía esclarecer la mecánica del ataque, identificar a los responsables y determinar por qué el comunicador se encontraba en el lugar. La protección de periodistas exige investigaciones que no descarten motivos profesionales sin elementos suficientes.

Redacción Réplica

Revista Réplica

El diputado

Resumen de noticias septiembre 2026

Además de las consignas expresadas durante las protestas —las cuales omito por respeto—, valdría la pena que el rector hiciera un ejercicio de introspección para evaluar qué aspectos de su gestión deben cambiar...

Después de las 10

La noche solía iluminarse con los rostros alegres unos y taciturnos otros, todos ellos alumbrados por los tímidos haces de luz surgidos de las farolas de aguarrás que formaron la primera iluminación pública (1723)...

Han cambiado las cosas gracias a que la democracia tiene un nuevo marco jurídico que acabó con las viejas costumbres para, tal vez sin haber sido la intención de los legisladores, modernizar las mañas electorales...

“Aquí estamos todos los que queremos lavar el honor de México, aunque para ello haya que ofrendar la vida. El sufrimiento de 60 millones de pobres nos lo exige. Y el futuro de las próximas generaciones nos obliga a ser honestos a carta cabal...

El país tuvo excesos en todo: asesinatos de personajes públicos; en la “fabricación” de nuevos millonarios; en actos de corrupción protegidos por la impunidad que proporciona el máximo poder político ...

Escribió Mario Benedetti que las piernas de la amada son fraternas/ cuando se abren buscando el infinito/ y apelan al futuro como un rito/ que las hace más dulces y más tiernas...

No falta, y el lector seguramente conoce a alguno de ellos, aquel ejemplo que gracias a su poder o habilidad política tiene facultades para reproducir su influencia y, por qué no, también a su especie, “cualidades” que se manifiestan en los tres poderes e incluso en los tres niveles de gobierno...

Artículos Interesantes

Grid List

Porque la demencia no afecta únicamente la memoria...

La muerte es a lo único que no tenemos escapatoria. Algunos son visitados por ella repentinamente, otros luchan por vencerla y los más suertudos la esperan en la plenitud de la vida mientras duermen. Existen muertes muy comunes y enfermedades también muy comunes...

Porque en ese vacío, donde otros solo ven tiempo desperdiciado, es donde pueden brotar las ideas que te catapultarán al éxito...

El proceso final de compostaje dura aproximadamente de tres a cuatro meses, después se hace un secado y cernido...

FRAGMENTOS REVISTA RÉPLICA