La democracia “Félix”

La democracia “Félix”
No me des consejos, ya me sé equivocar sola.
María Félix
Me arrodillo en una iglesia, ante un hombre no.
María Félix
Después de todo Vicente Fox tiene razón: ¡María Félix fue (y por lo visto sigue siendo) una mujer que impulsó la democracia en México! Y no por haber filmado películas o telenovelas sobre la Revolución o las costumbres indígenas, sino porque con su muerte logró que el primer mandatario del país se notara una más de sus puntadas, digamos que democráticas.
¿Por qué digo que a “Don Chente” Fox le asiste la razón?
Pues porque su ocurrencia presidencial provocó chispas en las neuronas de los senadores del PRI, PRD y Verde Ecologista. Y porque dentro de esas células nerviosas se dio una conexión, también digamos que democrática: los patricios de la patria concluyeron que tenían que ejercer la soberanía del Poder Legislativo, para al estilo María Félix demostrarle al preciso que el Senado puede meterlo al orden sin importar su investidura ni la tradición presidencialista que había mantenido domesticados a diputados y senadores de todos los partidos.
Los argumentos:
- Don Vicente se ha pasado por el arco del triunfo las obligaciones constitucionales sobre política internacional. Es el caso de su decisión unilateral para, junto con las autoridades de Estados Unidos, instalar las llamadas fronteras inteligentes con monitoreo ilegal de mexicanos. Dicho en otras palabras: un espionaje virtual al servicio del Tío Sam.
- El “Macizo” dio su venia para que se verificaran ejercicios navales militares de nuestra armada con la estadounidense, sin la autorización del Senado de la República, quizá porque supuso que como máximo jefe de las Fuerzas Armadas de México él puede disponer lo que se le ocurra y esté bajo su mando jerárquico. Es el caso del Ejército y la Marina.
- El feliz consorte de Marthita Sahagún ha estado negociando el establecimiento de una comandancia militar trilateral (Estados Unidos, Canadá y México) tampoco sin tomar en cuenta a los inquilinos de la casona de Xicoténcatl. Tal vez se ha inspirado en las necesidades del vecino país sobre la detección de probables actos terroristas.
- La política diplomática de Fox y compañía (Jorge Castañeda) ha propiciado que otras naciones se quejen de actitudes discriminatorias y proestadounidenses de parte de México, además de que el gobierno azteca se muestra complaciente con el capital del vecino país, aún en contra de los intereses nacionales.
- Y lo más espectacular y, por ende, publicitado: el feo que se le hizo a Fidel Castro cuando le filtraron —o le mandaron decir o le sugirieron— que no se acercara a Bush, debido a que el texano no quería salir retratado junto al líder cubano, su dolor de cabeza, circunstancia por la cual había condicionado su visita a la Cumbre de Naciones Unidas.
¿Y dónde diablos está la democrática influencia de María Félix?, se preguntará el lector.
Yo creo que en las películas que filmó en Europa o en La Cucaracha, o en La Generala, o en Juana Gallo, o en La Bandida, o en La Valentina, o en Doña Diabla, o en Tizoc, o en La Escondida, o en La historia vacía, o en El peñón de las Águilas, o en La China Poblana, o en La Devoradora, o en Río Escondido, o en Los Ambiciosos, o en La Casa de Cristal, o en Camelia, o en Reportaje, o en El rapto. Ello porque en varias de estas películas la “Doña” usó botas y cinturón (en este caso debería decirse cinturín) con sus iniciales.
¡Que viva la democracia! Faltaba más.
Y que viva porque por primera vez en la historia de México no se le da permiso al presidente para ausentarse del territorio mexicano. Un hito que ha puesto en evidencia a los fans de Fox, que desde ayer se rasgan las vestiduras.
Gracias, María. Te me figuras el Cid Campeador en una versión femenina buñueliana.
Nota editorial
Esta columna forma parte del archivo periodístico de Alejandro C. Manjarrez, publicada originalmente en el contexto político de su tiempo. Se reproduce íntegramente como parte de la recopilación de más de cuatro décadas de trabajo periodístico del autor.