¿Por qué baja el Afore?

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Y aunque nadie lo diga con claridad, el verdadero secreto del retiro no está en las Afores...

De pronto me meto en mi cuenta de Afore y descubro algo que me descompone el estómago: tiene menos dinero que la última vez que la revisé.

Menos.

No igual.

No estancada.

Menos.

Entonces el cerebro hace lo que mejor sabe hacer: imaginar tragedias. Pienso en el futuro. En los 65 años. En si algún día ese dinero alcanzará para pagar la renta, el médico, o al menos el café de las mañanas. Y en medio de ese pequeño ataque de ansiedad financiera aparece la pregunta que millones de mexicanos se hacen frente a la pantalla del celular:

¿Por qué mi Afore baja si se supone que debería crecer?

La respuesta, aunque incomoda, es sencilla: porque no es una alcancía. Es una inversión.

El error que casi todos cometemos

Muchos imaginan la Afore como una caja fuerte donde cada mes se deposita dinero y este simplemente se acumula. Pero en realidad funciona de otra manera.

El dinero de tu retiro no se queda quieto. Las administradoras lo invierten en mercados financieros: bonos del gobierno, deuda de empresas, proyectos de infraestructura y, en algunos casos, acciones en bolsas internacionales. (Afore-Afores-México)

Es decir: tu dinero está trabajando.

Y como todo lo que trabaja en el mundo financiero, a veces gana y a veces pierde valor temporalmente.

A eso se le llama una palabra que asusta pero que en realidad es normal: minusvalía.

Cuando los mercados bajan —por crisis, guerras, inflación o decisiones económicas globales— el valor de esas inversiones también puede caer. Pero eso no significa que el dinero se haya perdido definitivamente, sólo que en ese momento vale menos en el mercado. (Gobierno de México)

Si el tiempo pasa y los mercados se recuperan, el dinero vuelve a subir.

Por eso las Afores están pensadas para décadas, no para semanas.

Una verdad que tranquiliza (aunque pocos la saben)

Si observamos el sistema completo y no sólo un mes malo, el panorama cambia.

El rendimiento histórico del sistema de ahorro para el retiro en México ha sido alrededor de 5% real anual en promedio. (El Economista)

Esto significa que, a lo largo del tiempo, el dinero generalmente crece por encima de la inflación.

De hecho, más de la mitad del dinero que hoy existe en las cuentas de retiro proviene de los rendimientos generados por las inversiones, no sólo de las aportaciones. (El Economista)

En otras palabras:

Mucho del dinero que tendrás a los 65 años no lo aportaste tú… lo generó el tiempo.

Por qué tu Afore puede bajar (y no es necesariamente malo)

Hay varias razones comunes:

  1. Caídas en los mercados financieros

Las Afores invierten en bonos, acciones y otros instrumentos. Si esos mercados bajan, el valor temporal del fondo también puede bajar.

  1. Cambios económicos globales

Inflación, tasas de interés, crisis internacionales o decisiones políticas pueden mover los mercados.

  1. Movimientos normales del ciclo económico

Hay años extraordinarios y años mediocres. En 2025, por ejemplo, las Afores tuvieron ganancias muy altas, algo difícil de repetir cada año. (DEBATE)

Es como el mar: hay olas, pero la marea a largo plazo suele subir.

Las SIEFORES: la edad también importa

Tu dinero no se invierte igual a los 25 que a los 60.

Las Afores utilizan fondos llamados Siefores, que agrupan a los trabajadores según su edad. (Afore-Afores-México)

La lógica es simple:

- Si eres joven, el dinero puede asumir más riesgo porque tiene décadas para recuperarse.

- Si estás cerca del retiro, se invierte de forma más conservadora.

Por eso los rendimientos pueden verse distintos dependiendo del grupo generacional.

Lo que realmente debes esperar a los 65 años

Aquí viene la parte incómoda.

La Afore no es una pensión completa. Es sólo una parte.

Muchos especialistas coinciden en que el ahorro acumulado suele permitir una pensión equivalente a entre 30% y 40% del último salario si no se hacen aportaciones voluntarias.

Por eso existen tres claves que casi nadie sigue:

  1. Aportaciones voluntarias
  2. Elegir una Afore con buen rendimiento para tu edad
  3. No entrar en pánico cuando hay minusvalías

El peor error es retirar dinero por desempleo o cambiarse de Afore sólo porque un mes salió negativo.

La paciencia, esa vieja virtud olvidada

La Afore es una conversación entre tu yo presente y tu yo de 65 años.

El problema es que el yo presente vive en la ansiedad del estado de cuenta mensual, mientras el yo del futuro sólo necesita una cosa: tiempo.

Así que la próxima vez que abras la aplicación y veas que tu dinero bajó, respira.

No estás viendo una tragedia.

Estás viendo el movimiento normal de una inversión que todavía tiene décadas para madurar.

Y aunque nadie lo diga con claridad, el verdadero secreto del retiro no está en las Afores.

Está en algo mucho más simple y mucho más difícil: la paciencia de dejar que el tiempo haga su trabajo.

Tobías Cruz

Revista Réplica