CATALEPSIA POLÍTICA INTERRUMPIDA
La mano que mece la cuna es la mano que gobierna al mundo.
R. Wallace.
¿Qué Minerva te metió a estos trotes?
Dicho decimonónico
Llegó la hora de la emancipación femenina. Por fin podrá concretarse la lucha que inició sor Juana Inés de la Cruz, la primera mujer que enfrentó una de las actitudes misóginas más estúpidas de la historia.
Este es, pues, el momento para que las mujeres tomen el papel que el machismo les ha negado. Tienen el apoyo irrestricto de Martha Sahagún de Fox, quien el sábado anterior dijo a las panistas que es necesario consolidar la patria para que esta sea ordenada y generosa. Por ello las invitó a poner todo su empeño e inteligencia con el fin de que en el 2003 Vicente Fox cuente con la mayoría del Congreso de la Unión.
Así, a simple vista, por su filiación y antecedentes, la perorata de la esposa del presidente pareciera ser de uso exclusivo del grupo femenino del Partido Acción Nacional. Sin embargo, es obvio que impacta a todo el sector público nacional, incluido desde luego el que está bajo el mando de perredistas y priistas. La razón: para que la cuña apriete, debe ser del mismo palo. De otra manera, los hombres de la ahora oposición (léase PRI y PRD) dejarían varios de sus escaños federales a las panistas que sin duda recibirán el apoyo moral de la fémina más poderosa de México y, por ende, el respaldo absoluto del blanquiazul.
Digamos que sin querer doña Martha echó a caminar lo que las mujeres del PRI y el PRD estaban esperando. Y que seguramente logrará que los dirigentes de esas asociaciones políticas se curen en salud y cumplan lo que desde hace décadas han venido prometiendo: la representación equitativa de la mujer en los cargos de elección popular. O sea, 50 y 50, mita y mata, “fifi y fifi”.
No hacerlo equivale al suicidio político, ya que sus partidos enfrentarán a la fuerza panista incrementada por el interés y el compromiso de la mujer más poderosa del país. Y aquí se antojan varias preguntas:
¿Cómo reaccionarán aquellos perredistas que le hicieron el fuchi a Susana Wuotto? ¿Cuál será la nueva actitud de los priistas que han menospreciado la inteligencia de Blanca Alcalá Ruiz? ¿Los dirigentes del PRI y del PRD entenderán el mensaje directo que envía a la clase política nacional la esposa del mandamás del gabinetazo? ¿Dominarán sus pasiones antifeministas los machos que gobiernan a la nación? ¿Les llegará el sentido común (el menos común de los sentidos) a los misóginos que solo conciben la igualdad de género cuando los dos sexos, es decir, hombre y mujer, están en posición horizontal?
Es difícil saberlo. Sin embargo, mientras llegan las respuestas especularemos sobre lo que desde el punto de vista político podría pasar en Puebla, para no ir muy lejos.
PAN: como el ejemplo arrastra, tendremos abundancia de candidatas panistas, entre ellas la infalible Ana Teresa Aranda de Orea.
PRD: el desbarajuste fomentado por las ambiciones personales obligará a la inteligencia de este partido (a pesar de lo ocurrido, sigo pensando que la hay) a proponer un movimiento de desagravio hacia las mujeres que en general fueron ofendidas por las actitudes machistas, unas, y otras rayanas en la estupidez. La lógica indica que Susana Wuotto será el principal objetivo. Negarlo equivale a acabar la tumba donde de una vez por todas descanse en paz el perredismo poblano.
PRI: después de muchos años volvería a mirarse a la mujer como un ente político en vez de un objeto sexual. Y serán postuladas aquellas que tengan preparación, trayectoria, representatividad, prestigio, talento político y capacidad de convocatoria.
¿Nombres? Aquí le van cuatro:
La ya multimencionada Blanca Alcalá, exdiputada local, exsecretaria de Finanzas del gobierno estatal y actual dirigente del Instituto Poblano de la Mujer. Rocío García Olmedo, dirigente de las mujeres, exregidora y exdiputada local. Blanca Lilia Ibarra, una de las nuevas alternativas debido a su experiencia en los medios electrónicos, en el área de Comunicación Social de la Presidencia de la República y hoy al frente de la misma dependencia del Congreso local. Y María Luisa Sánchez Pontón, procuradora del Ciudadano y también dirigente de asociaciones profesionales.
Así pues, las mujeres poblanas (ahora ayudadas por la presencia de Martha Sahagún) deben ocupar más y mejores espacios políticos, derecho que se ganaron poco después de la catalepsia que inmovilizara a Carmen Serdán (la creían muerta e incluso la estaban velando cuando movió uno de sus dedos para llamar la atención de Luis Cabrera, entonces su amor platónico), ya que desde esa época, cuando Carmen volvió a la vida y se convirtió en el alma de la Revolución en Puebla, las mujeres no han dejado de participar en la política poblana.
Nota: De las mencionadas, solo Susana Wuotto y María Luisa Sánchez Pontón fueron candidatas.
Nota editorial
Esta columna forma parte del archivo periodístico de Alejandro C. Manjarrez, publicada originalmente en el contexto político de su tiempo. Se reproduce íntegramente como parte de la recopilación de más de cuatro décadas de trabajo periodístico del autor.
Catalepsia Política Interrumpida (Crónicas sin censura 199)
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