Después de las 10

Hay sustitutos que delatan el propósito, quien no lo tiene recurre a las manipulaciones, a los mensajes sesgados, a los sobornos, las descalificaciones y todas esas herramientas, porque lo son, para poder influir en quienes no encuentran un porqué del porqué seguir.
Tener propósito suena poético, pero no es sencillo. Cuando una persona lo encuentra, en automático se vuelve líder. El encontrar propósito te da rumbo, entonces tomarás riesgos, esto te enfrentará a crisis y, en ese proceso, descubrirás capacidades, características y talento. Perderás, ganarás, ambas cosas, pero lo harás casi sin notarlo, porque cumplir un propósito de vida se siente, se respira, no se inventa ni justifica.
Quienes tienen propósito brillan más que las apariencias y el lujo, quienes lo poseen hablan mejor sin tener que ensayar discursos, convencen por el simple hecho de saber no solo a dónde van, sino por qué lo hacen. Su enemigo son los obstáculos y no quienes acompañan, no necesitan casi ordenar porque seguirlos nace por convicción propia, casi como instinto de querer formar parte de algo trascendental. Las críticas no arden ni hieren, porque la envidia es incapaz de compartir visión.
La mente, que es nuestro único organismo intangible, brinda rumbo claro, uno al que llamamos instinto, y las riquezas no son necesarias aunque se posean y se inviertan, tampoco son indispensables aunque se carezcan y cuiden.
No necesitan imponer respeto con amenazas, pues ese nace al verlos ser las o los primeros sin regodearse o tener que avisarle a todos que avanzan.
El proceso con propósito es simple, pragmático, no se nota hasta que se nota y no se aplaude hasta que es evidente, pero igual que un iceberg esconde la mayoría de los elementos que lo han construido. El sufrimiento para lograrlo se vuelve historia de cicatrices y agallas y no quejas ni justificaciones constantes. Quienes lo tienen claro no reclaman atención, la generan, no necesitan aprobación, las opiniones son eso y no juicios ni declaraciones, no necesitan gritar a nadie que lo logran porque tener propósito no es por satisfacer a nadie que no sea la propia alma.
El liderazgo no son pasos simples, no es una silla de poder ni una posición de autoridad, el liderazgo es el valor que nace a diario sin depender de tener algo o nada, y que hace moverse a algunas y algunos en el sentido correcto de una brújula que nadie más puede juzgar aunque a veces parezca dejan atrás la cima y el sol se les oculta en la espalda. No es justo confundir a cualquiera con ser líder, tampoco lo es llamar a cualquiera con ese título, pues el liderazgo es una enfermedad que provoca una fiebre que no todos están dispuestos a soportar.
Una simple pregunta define la existencia del propósito: ¿por qué? Y si en esa respuesta encuentras más palabras que silencio con suspiro, ahora puedes definir si existe un enfermo o simplemente alguien que sin aplausos le es imposible caminar.
Rafa Goli
@RafaGoli.