Caos en Banorte, caos en mi vida Por Paty Coen
En el mes de abril de 2018 durante una semana y unos días se presentaron problemas con los SPEI. Las transferencias bancarias de banco a banco realizadas el mismo día y aplicadas el mismo día. 

Uno de los bancos que ha generado un caos y un daño a sus clientes, es precisamente Banorte. 

Les cuento mi historia, que puede ser usada para un capítulo de la Rosa de Guadalupe. Pero sin el airecillo al final. 

Recibo mi sueldo una vez al mes en mi cuenta de nómina de Bancomer. Cuento con la aplicación Bancomer móvil. Les confieso que me gusta. Pues puedes realizar transferencias bancarias todo el tiempo. De 8 am a 11 pm.  Soy usuaria de una tarjeta de crédito Banorte. Que ahora con el incremento del interés, si no tienes para liquidarla y cancelarla, pues entre más la uses en los tiempos de corte a la fecha límite de pago. Te ayuda en pagar menos intereses.  

Por ello trato de pagar todo lo que puedo con la misma. Me refiero al gas. El teléfono celular. El teléfono de casa. El súper. La gasolina. El cine. La luz. Algún restaurante el fin de semana. Alguna compra superflua. Etc. Guardo como toda persona que hace su presupuesto mensual una cantidad en efectivo para la muchacha, que aun no tiene terminal. El pago de la cuota de la colonia. El jardinero. El lavado de auto. Las propinas. Entonces. Realizo mi transferencia al mes a mi cuenta Banorte para pagar mi tarjeta y realizar mis pagos. 

Aquel día. 
El día 8 de abril de 2018 abro mi aplicación Bancomer y hago lo propio. El 80% de mi mes se va en una transferencia bancaria a Banorte. Espero un tiempo razonable, la transferencia nunca llega. 

Pregunto al ejecutivo del banco. No es claro. Evita respuestas. Entro en pánico. 

Investigo en redes. ¡Dios mío! Un ciberataque. Los bancos lo niegan. Días después el Banco de México informa que han robado cientos de millones de pesos. 

Comienzan mis quejas vía tuiter. El gran banco de México envía a un Troll a decirme: no eches culpas. Por qué no ordenas tus finanzas. El banco, en lugar de cuidar a sus clientes, los insulta. No es claro. Pasan varios días. 15 para ser exactos. Y mi dinero aún no llega. Con las implicaciones imaginables e inimaginables. (Aquí pude dramatizar para ser ganadora del Óscar, pero usted imagine qué hace sin dinero un mes.) 

Después de 20 días se ve reflejado el depósito en mi cuenta. Me cobran por pago tardío de tarjeta de crédito 400 pesos más iva. Reclamo. Mi reclamo es improcedente. 

Durante mi etapa de sequía por mi dinero perdido en el espacio, llamé a ambos bancos. Bancomer me informó amablemente que el dinero lo tenía Banorte. Banorte me informó no tan amablemente que el dinero nunca llegó. 

¿Presenciamos una premonición del futuro bancario? Un ataque puede poner en jaque al sistema financiero. Y el banco, que tú escoges como un proveedor de servicios financieros no te cumple. No te da certidumbre. Te cobra. Te persigue. Te ataca en redes. Ese es Banorte. El banco con más quejas en la Condusef. El banco que más gana pues es la institución que más “sangra” a sus clientes por comisiones indebidas y contratos leoninos. Comisiones pactadas y no pactadas. Ese es mi banco. El banco fuerte de México. 

Recuerda que los bancos dan un servicio. Tú eres el cliente. Deben resolverte todo y hacerte la vida menos pesada. ¡No! al contrario. Así que hay que buscar el banco más amigable contigo, tu dinero y tus intereses económicos. No estar por estar. 

Qué el próximo ataque cibernético bancario no te toque. 

Hasta la próxima. 


patriciacoen@revistareplica.com
@patycoen




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